miércoles, 24 de mayo de 2017

Fallece Roger Moore.






El actor británico Roger Moore ha fallecido este martes en su residencia de Suiza a los 89 años de edad tras una corta batalla contra el cáncer, según han anunciado fuentes familiares a través de la red social Twitter. Moore, que llevaba tiempo alejado de la gran pantalla, era popularmente conocido por protagonizar al ladrón Simon Templar en la serie El Santo y ser el sucesor de Sean Connery en la piel del agente secreto con licencia para matar hasta en siete ocasiones.

“Con gran pesar, hemos de anunciar que nuestro amado padre, Sir Roger Moore, ha fallecido hoy en Suiza después de una corta pero valiente batalla contra el cáncer”, dice la nota familiar. “El amor que le rodeó en sus últimos días fue tan grande que no puede ser cuantificado únicamente en palabras”, reza el comunicado firmado por Deborah, Geoffrey y Christian Moore.

Considerado uno de los grandes galanes del cine británico de los años 60 y 70, Moore será recordado por películas como Vive y deja morir (1973), El hombre de la pistola de oro (1974), La espía que me amó (1977), Moonraker (1979), Sólo para sus ojos (1980), Octopussy (1983) y Panorama para matar (1985), esta última rodada cuando él tenía 58 años y en la que compartió reparto con Grace Jones. También fue el protagonista de la serie televisiva El Santo, en la que interpretó el personaje de Simon Templar entre 1962 y 1969.

miércoles, 17 de mayo de 2017

Quo vado? (Un italiano en Noruega) - (2016) - (Director: Gennaro Nunziante)



Un italiano en Noruega

Título original:  Quo vado?

Año: 2016

Duració: 85 min.

País: Italia.

Director: Gennaro Nunziante.

Guion: Gennaro Nunziante, Checco Zalone.

Música: Checco Zalone.

Fotografía: Francesco Di Giacomo.

Reparto:

Checco Zalone, Eleonora Giovanardi, Sonia Bergamasco, Maurizio Micheli, Lino Banfi, Massimiliano Montgomery, Angelica Napa, Adam Nour Marino, Fabio Casale.


Productora: Taodue Film.

Género: Comedia | Sátira


Sinopsis:


Narra las peripecias de un funcionario de una administración provincial, con quince años de servicio, que se dedica a la rutinaria pero cómoda tarea de expedir las licencias de caza y pesca. Vive feliz en casa de sus padres, mimado por su madre, y con una novia con la cual no tiene intención de casarse ni tener hijos. Pero su mundo se derrumba cuando el Estado decide eliminar las provincias. Antes que aceptar una indemnización y buscar otro trabajo, el protagonista acepta varios traslados a regiones remotas de Italia y finalmente incluso asume trasladarse a Noruega para trabajar como guardián de una estación científica italiana en el Polo Norte. (FILMAFFINITY)



Premios:

2016: David di Donatello: 3 nom. incluyendo Actriz secundaria (Bergamasco)




Comentario:


Y llega Checcho Zalone a España por vez primera, impulsado por la checchomania. Poca broma con el vendaval desatado en su tierra natal: Un italiano en Noruega convocó a 10 millones de espectadores y recaudó la descomunal cifra de 65 millones de euros, que junto a la taquilla obtenida por los tres títulos anteriores que ha protagonizado Zalone suman la friolera de 173 millones desde que estrenó el primero (Cado dalle nubi, 2009). Al vendaval le siguió la tempestad. Hacía tiempo que Italia no vivía un debate cultural e ideológico tan intenso con el cine nacional por tema como el que entablaron defensores y detractores de la cinta, periodistas de política y críticos, sociólogos y ciudadanos.




Es prueba de ello la riada de textos, comentarios, discusiones e, incluso, libros escritos por profesores universitarios, de títulos tan explicativos acerca del estado de la cuestión como “Quo chi? Di cosa ridiamo quando ridiamo di Checco Zalone” (¿De qué nos reímos cuando nos reímos de Checco Zalone?). Que si Un italiano en Noruega es un filme de derechas. Que si tira por la via renziana. Que si es un canto al pasotismo. Que si trasmite la imposibilidad de despegarse del berlusconismo sociológico o que sí, que la posibilidad existe y se demuestra. Que si ha dado en primera línea de flotación del establishment sociocultural. Que si es muy certero en su sátira contra los vicios nacionales. Que si no lo es tanto y, en el fondo, resulta ingenua, tontorrona. Que si ha engendrado una crisis entre los intelectuales de la izquierda porque muchos de ellos se han reído con ella. Que si ha dado un merecido bofetón a una cinematografía aquejada de enfermedades ya crónicas. Y varias opiniones contrapuestas más que se han ido vertiendo desde entonces.




Para que aquí nos hagamos una idea, ¿quién es Checcho Zalone? El pullés Luca Medeci, cabaretero y músico especializado en hacer imitaciones hilarantes, le dio ese nombre a su particular personaje cómico, y con él se sitúo en primeria línea del programa Zelig, el buque insignia en la televisión para los comediantes italianos. Parodia de los cantantes neomelódicos napolitanos, las anécdotas de este individuo a menudo lo pintaban como víctima de la sociedad, aunque al final acababan revelando que él ni mucho menos era trigo limpio. Más tarde, Medici trasladó al cine a Zalone y sus variaciones haciendo equipo con el director Gennaro Nunziante y el productor Pietro Valsecchi. El éxito de la operación, ya se ha comprobado. ¿Y qué cuenta Un italiano en Noruega? Pues la serie de aventuras y desventuras que corre el personaje Zalone en versión funcionario parasitario de la administración provincial, cuando las reformas gubernamentales hacen peligrar una plácida existencia basada en tocarse las narices y recibir toda clase de “detallitos” que le entregan los ciudadanos a la espera de los certificados que él sella. Con tal de no perder il posto fisso, recorrerá el país de punta a punta, hasta que el ministerio lo traslada al extranjero.




¿Qué tiene entonces el largometraje para haber desatado tantas pasiones y rechazos? Veamos. Medici es buen actor cómico, mantiene bien el pulso de la sátira y maneja con soltura el humor popular y la incorrección. Percibimos que, junto a su director y coguionista, ha trabajado a fondo la comicidad en todas y cada una de las escenas, una comicidad que funciona dentro de su registro. E incluso, la monotonía general por la que se caracteriza la actuación de Medici/Zalone aporta en lugar de perjudicar. Respecto a la escritura global de la historia y a la realización de Nunziante solo se puede mencionar lo poco ambiciosas que resultan: hay tanto esquematismo y tan poco fuste que, después de media hora, son los chistes el único vector que sostiene la función. Y respecto a su contenido, el conjunto gira en torno a la exposición sin descanso de los vicios y mezquindades del italiano medio, dejando el espejo dirigido hacia nuestros vecinos. Los juicios negativos que se dan a la mayoría de esos comportamientos parecen bastante claros.




El hecho es que los italianos se han reído, muchísimo y conscientemente, de sí mismos. Un italiano en Noruega resulta un escurridizo artefacto que termina descolocando, incluso a los firmes detractores. No es tan fácil despachar una opinión, ni positiva ni negativa, así de primeras. Enunciados como “en Italia no seremos civilizados, pero sí educados”, oído en la escena del supermercado donde Zalone discute con una súbdita noruega que lleva un carro hasta los topes porque ella no le ha cedido el paso en la cola, denotan una profundidad de análisis en la italianidad que permite interpretaciones nada complacientes. (Por Santiago Alonso en Insertos Revista de cine)


Trailer:



Calificación: 2 de 6.

miércoles, 10 de mayo de 2017

Harrison Ford y Ryan Gosling, en "Blade Runner 2049"



Harrison Ford y Ryan Gosling, en "Blade Runner 2049"


Blade Runner 2049 tiene nuevo trailer, un desglose típico de las campañas publicitarias de Hollywood y más cuando una cinta genera tantas expectativas como la de Denis Villenueve. El francés estuvo presente en un panel para presentar esas nuevas imágenes y conversar con sus dos protagonistas, Harrison Ford y Ryan Gosling, la vieja y la nueva generación de la saga.

La charla, retransmitida en vivo por Facebook, fue la antesala del nuevo trailer, con escenas entre ambos, muchas dosis de acción y un importante despliegue de la estética futurista y neo-noir que dejó huella a través de la cinta original de 1982 de Ridley Scott.

Ford, que se vuelve a meter en la piel del ex policía Rick Deckard, dijo que el rodaje había sido más intenso de lo esperado, haciendo referencia a sus escenas junto a Gosling, que interpreta al Oficial K de la policía de Los Ángeles en un futuro distópico.

"Fue una escena que transpira historia entre la última vez que viste al personaje y cómo lo ves ahora", explicó el veterano actor. "Fue inesperadamente profundo, profundamente emocional y muy rico".
Es una opción a la que siempre estuvo abierto después de haber dicho que sí a hacer de Indiana Jones y de Han Solo de nuevo. En este caso, volvió a atribuir su decisión al guión, que le resultó "fascinante". "El personaje está interconectado con la historia de una forma que me intrigó. Existe un contexto emocional muy fuerte", añadió.

En cuanto a Gosling, el elegido por Villenueve para la secuela, indicó que fue una experiencia sobrecogedora por verse inmerso "en un universo en el que crecí viendo e imaginando. El truco para mí fue no dejarme impresionar por ello en cámara porque se suponía que iba a ser mi realidad diaria. Pero cuando entré en el set me di cuenta de la magnitud del proyecto en el que me estaba embarcando".

La cinta de Villenueve, que contará además con Jared Leto, Edward James Olmos, Robin Wright y la hispanocubana Ana de Armas, se estrenará el 6 de octubre. (Publicado en El Mundo)


Trailer: