jueves, 29 de noviembre de 2012

The Searchers (Centauros del desierto) - (1956) - (Director: John Ford)



TÍTULO ORIGINAL: The Searchers

AÑO: 1956 

DURACIÓN: 119 min. 

PAÍS: Estados Unidos.

DIRECTOR: John Ford.

GUIÓN: Frank S. Nugent.

MÚSICA: Max Steiner.

FOTOGRAFÍA: Winton C. Hoch.

REPARTO:

John Wayne, Natalie Wood, Jeffrey Hunter, Ward Bond, Vera Miles, John Qualen, Olive Carey, Henry Brandon, Ken Curtis, Harry Carey Jr., Hank Worden, Walter Coy.

SINOPSIS:

Al término de la Guerra de Secesión, Ethan Edwards regresa a la casa de su hermano adoptivo. Éste vive con su esposa, Martha, con la que tiene dos hijas y además, ha adoptado a Martin, un niño medio indio. Ethan odia descaradamente a los indios, por lo que no aguanta al chico. Un día, un tipo llega a la granja, pidiendo ayuda para recuperar unas vacas robadas por los indios. Ethan encabeza una expedición en busca de los ladrones, pero resulta ser una trampa para alejar a los hombres de sus casas. Cuando se da cuenta, es demasiado tarde, los indios han quemado la casa de su hermano, han matado a éste y a su esposa, y se han llevado a las niñas. Con ayuda de Martin, Ethan removerá cielo y tierra para encontrar a sus sobrinas.


COMENTARIO:

El dominio de la técnica cinematográfica de John Ford alcanzó su cumbre con este lírico western, una de las joyas de su filmografía. El personaje central, interpretado por John Wayne, está descrito con tal sutileza que se trata de una de las grandes creaciones del Séptimo Arte. Se trata de un mercenario contradictorio (odia los indios, parece racista, pero sin embargo conoce sus tradiciones), apátrida, sin hogar, supuestamente contrario a integrarse en la sociedad, pero capaz de arriesgar su vida para salvar a sus familiares. El personaje, un rudo pionero de los que hicieron posible el avance de la civilización, parece haberse quedado anticuado, una vez que ha cumplido con su tarea, tema que Ford recuperó en “El hombre que mató a Liberty Balance”, otro de sus grandes films, y que había tratado anteriormente en “La legión invencible”. A partir de un modélico guión de Frank S. Nugent, Ford compuso una obra maestra sobre la necesidad de las relaciones familiares, el sentido de la vida, el deber, el odio, y el choque multicultural.


Si nos entregáramos al inútil juego sobre cual pudo ser el mejor western de los rodados por John Ford, muy probablemente terminaríamos barajando "Pasión de los fuertes", "El hombre que mató a Liberty Balance”" y el que ahora nos ocupa, de seguro el más bello y misterioso de los tres y también el más elíptico y ambiguo por una especie de pudor narrativo que dificulta la penetración en el secreto entrevisto y no revelado de los personajes, de quienes intuimos que "saben" cosas que nosotros nunca llegaremos a averiguar, especialmente ese Ethan Edwards (impresionante John Wayne que apechuga con un personaje tan trágico como su Tom Doniphon de " El hombre que mató a Liberty Balance ") cuya nobleza impide que su amargura estalle, o el ambivalente capitán-reverendo Clayton (Ward Bond) observando en silencio, mientras toma café, a la cuñada de Ethan acariciando evocadoramente su esclavina antes de entregársela (maravilloso y sugerente momento fordiano de intimidad sorprendida).


“Centauros del desierto” contiene a lo largo de su desarrollo momentos de indescriptible intensidad dramática; cierto que hay muchos, pero citemos esa portentosa secuencia con los componentes de la familia de Ethan en su rústico hogar progresivamente inundado por el rojizo último resplandor del crepúsculo, sumidos en una crispada tensión antes del ataque indio, cerrada con una escalofriante elipsis. Siempre he sentido ese momento como una cumbre del cine.

Por otro lado, no quiero terminar sin rendir emocionada referencia a dos aspectos fundamentales. En primer lugar, la sabia utilización del humor en esta película que -además de servir de aliviadero dramático- surge en varios momentos de manera “natural” (el joven teniente recién graduado y su sable, el episodio de la adquirida esposa india de Martin, la estancia de Ethan y Martin en la cantina mexicana, o la pelea en la que se enzarzan los pretendientes de Laurie). Todo formando parte de ese universo que le es tan peculiar.


En segundo lugar, ese tono de velada poesía invadiendo las escenas hogareñas tan queridas del autor de "Rio Grande". El hogar aquí adquiere una particular significación al representar el apacible refugio, el paréntesis acogedor en el prolongado periplo de los buscadores (“los buscadores” es el título original del film) y su calor es algo que se percibe, que se siente. Primero en el hogar del hermano de Ethan al que éste llega tras su larga ausencia en la guerra, y luego, el de los Jorgensen. No olvidemos que la película comienza desde negro con una puerta -la del hogar de los Edwards- que se abre a un exterior luminoso y se clausura con un cierre en negro debido al movimiento inverso de otra puerta equivalente, dejando homéricamente excluido al “centauro” solitario.

John Ford dominaba el "fuera de campo", es decir que era capaz de contar como nadie cosas que no mostraba con imágenes. En “Centauros del desierto” se puede comprobar esta habilidad del maestro, mejor que en ninguna otra de sus películas. Por ejemplo, todo el que haya visto la película, sabrá sobradamente que Martha había mantenido una relación con Ethan, pero los diálogos no hacen referencia a ese asunto. Todo se narra a través de sus miradas.

En una de las mejores secuencias, Ethan persigue a unos indios a un desfiladero, dejando por un momento a sus compañeros. Cuando vuelve junto a ellos está nervioso y no lleva su inseparable capa. No para de clavar su cuchillo en la arena. Le preguntan qué había en el desfiladero y él dice que nada. No hace falta ser muy inteligente para saber qué había encontrado.


Antes de cerrar estos apuntes sin demasiada arquitectura, entregándome finalmente al  tonto juego del principio, me decido a elegir: éste es el mejor, sin duda.

Tráiler:





Calificación: 6 de 6.

Imágenes y frases de cine: “Johnny Guitar”



Un fotograma, una frase, una imagen, un instante….para el recuerdo:

- "¿Por qué no vas armado, forastero?"
- "Porque no soy el más rápido al oeste del río Pecos".
(Johnny Guitar)


-Dancin Kid: "¿Te ayudo a hacer el equipaje?"
-Vienna: "Tiré los baúles cuando llegué a este lugar".
(Johnny Guitar)


-Vienna: "¡Guarda ese revólver! ¡Yo diré cuando tienes que usarlo!"
-Johnny Guitar: "La patrona eres tú".

-Vienna: "¡No has cambiado, Johnny!"
-Johnny Guitar: "¿Por qué habría de cambiar?"

-Vienna: "En cinco años se aprenden cosas".
-Johnny Guitar: "Hace cinco años te encontré en un saloon.  Ahora vuelvo a encontrarte en otro. No veo cambio por ninguna parte".

-Vienna: "Lo hay. Éste es mio".

(Johnny Guitar)

lunes, 26 de noviembre de 2012

Imágenes y frases de cine: “Amelie”



Un fotograma, una frase, una imagen, un instante….para el recuerdo:


"Sin ti las emociones de hoy sólo serían las envolturas muertas de las del ayer."

(Amelie)

The Apartment (El apartamento) - (1960)



TÍTULO ORIGINAL: The Apartment

AÑO: 1960

DURACIÓN: 125 min.

PAÍ: EE.UU.

DIRECTOR: Billy Wilde.r

GUIÓN: Billy Wilder, I.A.L. Diamond.

MÚSICA: Adolph Deutsch.

FOTOGRAFÍA: Joseph LaShelle.

REPARTO:
 Jack Lemmon, Shirley MacLaine, Fred MacMurray, Ray Walston, Edie Adams, Jack Kruschen, Joan Shawlee, Hope Holiday, David Lewis, Naomi Stevens, Johnny Seven, Joyce Jameson, Willard Waterman, David White.


PREMIOS:
1960: 5 Oscars: Película, director, guión original, dirección artística, montaje. 10 nomin.

1960: Globo de Oro: Mejor película: Comedia.

1960: BAFTA: Mejor película.

1960: Festival de Venecia: Mejor actriz (Shirley MacLaine).

1960: Círculo de críticos de Nueva York: Mejor película.


SINOPSIS:

C.C. Baxter (Jack Lemmon) es un modesto pero ambicioso empleado de una compañía de seguros de Manhattan. Está soltero y vive solo en un discreto apartamento que presta ocasionalmente a sus superiores para sus citas amorosas. Tiene la esperanza de que estos favores le sirvan para mejorar su posición en la empresa. Pero la situación cambia cuando se enamora de una ascensorista (Shirley MacLaine) que resulta ser la amante de uno de los jefes que usan su apartamento (Fred MacMurray). 

COMENTARIOS:

Un apartamento, una chica, dos hombres y dos objetivos no muy claros en cuanto a prioridad. Un vecino que es la voz de la conciencia de forma oculta, una secretaria que es la voz de la experiencia y un edificio que engloba a todos.


 
Billy Wilder vuelve a sorprender y consigue que los 125 minutos que dura la película, si parece mucho, se pasen en un abrir y cerrar ojos. El guión nos presenta la situación de forma bastante extraña. CC Baxter empieza a dar datos que parecen tontos y aburridos, él parece tonto y aburrido en un inicio pero a lo largo del  metraje iremos descubriendo que no es así.
Muy importantes son los personajes secundarios, en especial el vecino de Baxter, el doctor Dreyfuss. Este personaje es la pequeña conciencia del protagonista.



Nunca consiguió Billy Wilder conmover a la audiencia del modo que lo hizo con esta sublime película. Wilder y el gran I.A.L. Diamond nos presentan la historia de CC Baxter (Jack Lemmon en su mejor papel), un hombre con un mal puesto en una empresa, que no tiene familia...Los jefes de su empresa le piden prestado su apartamento para ir con sus amantes, y el accede, con la promesa de ser ascendido en la empresa. Pero todo se vuelve genial, romántico, triste y conmovedor cuando aparece en pantalla Fran Kubelik (Shirley Maclaine), una ascensorista de la que Baxter esta enamorado.
Wilder consigue hacernos reír, llorar, o hasta enamorarnos de uno de los magníficos personajes que fue capaz de confeccionar. No es de extrañar que la película se llevara 5 Oscars, incluido el de mejor película y mejor director. No seria ni bonito ni justo calificar esta película con pocas palabras, ya que es materia para discutir durante un largo rato, pero yo lo haré, sin ningún tipo de complejo. ''El Apartamento'' es alucinante.




C.C. Baxter es un ciudadano modelo, un americano ejemplar, y tiene una enorme cantidad de puntos acumulados por buena conducta: pocos ciudadanos son tan responsables y trabajadores como él. La vida, que siempre es justa, pronto le recompensará por el esfuerzo y la determinación en el acato de las normas. No hay más que elogios por su actitud: es del tipo de persona que prefiere obviar el error de una camarera, que ayudaría a una anciana a cruzar la calle, y que siempre deja salir antes de entrar, (y si por cualquier razón, le asalta la duda en el último instante de si sale o entra, cede el paso sin contemplaciones). Está a rebosar de puntos cívicos, y pronto se los canjearán... ¿o no?. Baxter, en lo más profundo de si mismo, comienza a sospechar que quizás este mundo no es el paseo del que le habían hablado, quizás la analogía más acorde es la de la jungla, un espacio salvaje, sin reglas.




El mundo se reduce básicamente a eso: víctimas y aprovechados. Todo aquel ser de buen corazón, sin maldad y que ve en los demás a sus semejantes y no a objetos de los que sacar provecho, se convierte inmediatamente en víctima. “El apartamento” retrata en clave de comedia y dulcificado por la banalidad de los actos que refleja, el drama diario de la sociedad moderna: el hombre es un lobo para el hombre. El subtexto es corrosivo y cala hondo; el texto bien hilvanado y coherente. Técnicamente sólo halagos: los planos memorables se suceden uno tras otro en un recital de cine en estado puro.

Estamos ante una de las mejores películas de todos los tiempos. El humor a veces despiadado, a lo Chaplin, con fines críticos y la creación de personajes conmovedores que, por su idealismo y su buen corazón, no encuentran su sitio en un ambiente social egoísta y ordinario, son dos de las características del cine de Wilder que se aplican a “El apartamento”. La facilidad para la comedia de este director nacido en Viena en 1906, e instalado en Hollywood desde 1934, es innata. “El apartamento” tiene un innegable aire teatral, unos diálogos brillantes y ácidos, y una impresionante interpretación de Jack Lemmon. El director de origen austriaco recogió tres Oscar: como productor, como guionista y como director. Memorable e inolvidable film.

Tráiler:



Calificación: 6 de 6.

viernes, 23 de noviembre de 2012

Imágenes y frases de cine: “El diario de Noa”



Un fotograma, una frase, una imagen, un instante….para el recuerdo:
 


En tiempos de desdicha y sufrimiento, te abrazaré, te acunaré y haré de tu dolor el mío. Cuando tú lloras, yo lloro, cuando tú sufres, yo sufro. Juntos intentaremos contener el torrente de lágrimas y desesperación, y superar los misteriosos baches de la vida.
(El diario de Noa)

Ladri de biciclette (Ladrón de bicicletas) - (1948)



TÍTULO ORIGINAL: Ladri di biciclette
AÑO: 1948
DURACIÓN: 88 min.
PAÍS: Italia.
DIRECTOR: Vittorio De Sica.
GUIÓN: Cesare Zavattini, Vittorio De Sica, Suso Cecchi d'Amico y otros (Novela: Luigi Bartolini).
MÚSICA: Alessandro Cicognini.
FOTOGRAFÍA: Carlo Montuori.
REPARTO:
Lamberto Maggiorani, Enzo Staiola, Lianella Carell, Gino Saltamerenda, Giulio Chiari, Vittorio Antonucci.
PREMIOS:
1949: Nominada al Oscar: Mejor guión. Premio Honorífico a la Mejor película extranjera.
1949: Globo de Oro: Mejor película extranjera.
1949: BAFTA: Mejor película.
1949: 6 premios del Sindicato Nacional de periodistas italianos, incluyendo, película, director.
1949: 2 premios National Board of Review: Mejor película, director.
1949: Círculo de Críticos de Nueva York: Mejor película extranjera.
SINOPSIS:
En la Roma de la posguerra, un obrero en paro consigue un sencillo trabajo pegando carteles a condición de que posea una bicicleta. Obra maestra del neorrealismo italiano, y la más conocida de la famosa trilogía de De Sica -junto a "Umberto D." y "Milagro en Milán"-, fue una película clave de la posguerra que influyó notablemente en muchos directores europeos. 

COMENTARIOS:
Tras las devastaciones de la segunda guerra mundial, surge el neorrealismo italiano; un movimiento cinematográfico mayormente apuntalado por directores como Roberto Rossellini, Luchino Visconti y Vittorio de Sica. Este último dirigió en 1948 “Ladrón de bicicletas”, un film que se llevaría el Oscar a la mejor película extranjera. Junto a “El limpiabotas” y “Umberto D”, este film participa de una trilogía donde las vicisitudes del hombre son recorridas desde su niñez hasta su vejez, y es que justamente el neorrealismo fue una verdadera conjunción de realismo social y arte crítico donde lo importante era manifestar las problemáticas de la post guerra de los sectores más desfavorecidos.


La historia entonces nos cuenta la difícil vida de Antonio Ricci (Lamberto Maggiorani), un hombre de mediana edad que tiene una familia a la que le cuesta mantener por falta de trabajo. Gracias a la agencia de empleos consigue un puesto municipal (algo así como un empleo de oro para la época) para colocar carteles en la calle siempre y cuando, claro, posea una bicicleta, herramienta fundamental para su cargo. Su mujer entonces empeña toda la blanquería que tiene para poder recuperar la bicicleta que su marido ya anteriormente había empeñado y Antonio comienza a trabajar. Las escenas donde se prepara para su primer día, su pequeño hijo ayudándolo a prepararse y su esposa cosiendo pacientemente la gorra del uniforme dan idea ya de a todo lo que este director apuntará: la dignidad del hombre. Mientras pega pacientemente sus primeros carteles, su bicicleta es robada en sus narices y de aquí en más el film nos mostrará la desesperación de un hombre y su pequeño hijo por recuperarla. La simbología es evidente, no es más que la desesperación por recuperar su dignidad, su futuro, su posibilidad de sacar su familia adelante.


Los recursos neorrealistas están ampliamente usados en “El ladrón de bicicletas”: abundantes exteriores, donde la ciudad de Roma se convierte en un intrincado laberinto de calles, barrios deslucidos por la guerra, los niños como testigos de la problemática social del momento y la labor de actores no profesionales. De hecho LianellaCarell, María Ricci, era una periodista desocupada, Lamberto Maggiorani, un obrero real y el pequeño Enzo Staiola, Bruno Ricci, un niño curioso que presenciaba la filmación y fue descubierto por el propio director. Así y todo las actuaciones son destacables, sobretodo la del pequeño Bruno, y las escenas deslumbrantes. Con momentos de simple silencio y pasividad escénica, De Sica muestra las tribulaciones de un hombre que desespera por no hundirse, de sacar a su hijo de la necesidad de trabajar en una gasolinera así con sus pequeños 5 o 6 años.

Llamado el cine de la desesperanza, “El ladrón de bicicletas” es una galería de los problemas de una época difícil, donde los hombres luchan entre sí para sobrevivir, la solidaridad tiene momentos esporádicos, y la necesidad es lo principal. Pero el film no solo muestra esto, también muestra (y esto es la que la eleva en sí) la relación de un padre con su hijo, el compañerismo y el sostén que se dan el uno al otro, la desesperación como generadora de malos ejemplos.

Este film era una deuda en mi haber, y ahora me doy cuenta porqué se habla tanto de ella dentro de lo que es el cine clásico europeo. Es uno de los Films con una de las  escenas finales más perfecta, sensible, desgarradora y locuaz que he visto en mi vida. Una película con la que es difícil no sentir con los protagonistas, no adentrarse en ese mundo de la desesperación y desesperanza.


Tráiler:

Calificación: Obra maestra.

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Imágenes y frases de cine: “Testigo de cargo”




Un fotograma, una frase, una imagen, un instante….para el recuerdo:

Marlene Dietrich: “Nunca me desmayo porque no estoy segura de caer con elegancia.”

(Testigo de cargo)(1957) de Billy Wilder con Tyrone Power, Marlene Dietrich, Charles Laughton,

martes, 20 de noviembre de 2012

To Have and Have Not (Tener y no tener) - (1944)



TÍTULO ORIGINAL: To Have and Have Not

AÑO 1944

DURACIÓN: 100 min.

PAÍS: EE.UU.

DIRECTOR: Howard Hawks.

GUIÓN: Jules Furthman , William Faulkner (Novela: Ernest Hemingway).

MÚSICA: Franz Waxman.

FOTOGRAFÍA: Sid Hickox.

REPARTO:

Humphrey Bogart, Walter Brennan, Lauren Bacall, Dolores Moran, Hoagy Carmichael, Sheldon Leonard, Walter Szurovy, Marcel Dalio, Walter Sande, Dan Seymour, Aldo Nadi.

SINOPSIS:

Segunda Guerra Mundial. Harry 'Steve' Morgan es un marino que se gana la vida llevando a pescar a los turistas, hasta que decide ayudar a un grupo de refugiados franceses en plena II Guerra Mundial. En medio, lógicamente, está Marie 'Slim' Browning (la “flaca” para Bogart; igual que éste es “Steve” para ella...). A sus 18 años Lauren Bacall deslumbró en la pantalla y enamoró a Bogart fuera de ella. Y, la verdad, sólo su contoneo final es como para volver loco a cualquiera.

COMENTARIOS:

Cuentan que Hawks retó a Hemingway a que era capaz de hacer una gran película de su peor novela, y que Hemingway le ofreció “Tener y no tener”. Y desde luego si alguien gano la apuesta ese fue Hawks, aunque jugó con ventaja, y es que cambió completamente el relato original de Hemingway.

Y es que la película tiene mucho de ese aroma a “Casablanca”, aunque en esta ocasión en lugar de la ciudad marroquí tenemos la isla de Martinica, y también tenemos a un Bogart como héroe de la función que en esta ocasión cambia a Ingrid Bergman por una debutante Lauren Bacall, que apenas contaba con diecinueve años cuando rodo la película y que en pleno rodaje se enamoro de Bogart dando lugar a una de las relaciones más celebres de la historia de Hollywood, y en cierta forma está película se puede considerar como su álbum de noviazgo, y es que en cada mirada, en cada plano compartido se ve ese amor que crecía entre los dos.

La película es una fantástica cinta de aventuras en la que dos marineros encerrados en la isla de Martinica, tomada por los nazis, se ven forzados a ayudar a la resistencia francesa. Es curioso como Hawks apenas sale del hotel en el que se desarrolla casi toda la acción, pero en ningún momento tenemos la sensación de estar realmente encerrado en esos maravillosos decorados de la época. Además Hawks es capaz de rodar de una manera trepidante, y sin necesidad de ningún tipo de artificio la importante secuencia de la excursión nocturna en altamar. Quizá sea más recordada por los chispazos que desprende cada escena de Bacall y Bogart juntos, y el reto y la insistencia de Hawks para llevarse a Hemingway a Hollywood, pero eso no le hace justicia, porque la película es mucho más que eso, un extraordinario e imprescindible clásico. Por cierto, a mí tampoco me ha picado nunca una abeja muerta.

“Tener y no tener”, es una delicia de la cual se pueden comentar miles de cosas, y casi todas positivas. Vayamos por partes, en primer lugar el género, aunque realmente es cierto que no vemos ningún gánster en toda la cinta, se considera cine negro. ¿Por qué?, pues porque como bien afirma su definición, disfrutamos de hechos delictivos y criminales con un fuerte contenido expresivo y una característica estilización visual, se emplea un lenguaje elíptico y metafórico donde se describe la escena caracterizado por una iluminación tenebrosa en claroscuro, escenas nocturnas con humedad en el ambiente, se juega con el uso de sombras para exaltar la psicología de los personajes. Para lo cual el rodar en blanco y negro, favorece enormemente estos conceptos.

Me  encanta ver a Walter Brennan en el papel del borrachín Eddie, gran amigo de Morgan, al cual nunca abandonará, aunque siempre le cueste alguna que otra cerveza. Llama la atención como este actor se encuentra entre lo más destacados en cuanto a premios se refiere, ostenta la marca de haber ganado de la Academia, tres oscars en 5 años. ¡¡¡¡Sin comentarios!!! Aunque quien más lo haya seguido lo recordará como el amigo inseparable de Gary Cooper, ya que trabajaron en muchas películas juntos. Grandioso los diálogos bien trabajados de este film... ¿alguna vez ha pisado a una abeja muerta?. Un personaje al cual le coges cariño, desde la primera escena.

La primera vez que vi esta película me quedé anonadado. Gran historia pero mejores actores. Inmenso Humphrey..... pero la Bacall.... SUBLIME!!!!, con 19 añitos y su primera película, para que aprendan todas las petardas aprendices de actriz, la verdad, sólo su contoneo final es como para volver loco a cualquiera. “Tener o tener”..... Tener arte o no tenerlo. Estos tienen arte y lo segregan hasta por los poros. Todo en esta película es genial.


Tráiler:



Calificación: Extraordinaria.

domingo, 18 de noviembre de 2012

Imágenes y frases de cine: “Cuando Harry encontró a Sally”



Un fotograma, una frase, una imagen, un instante….para el recuerdo:

Harry — Ningún hombre puede ser realmente amigo de una mujer que le resulta atractiva. Siempre quiere tener relaciones con ella.

Sally — Entonces un hombre puede ser amigo de una mujer que no le resulta atractiva.

Harry — No. También quiere acostarse con ellas.

(Cuando Harry encontró a Sally)

viernes, 16 de noviembre de 2012

Imágenes y frases de cine: “Tener o no tener”


Un fotograma, una frase, una imagen, un instante….para el recuerdo:
Lauren Bacall- No creo que vuelva a enfadarme con usted diga lo que diga.

Humphrey Bogart- Vaya, otra mujer complicada.

(Tener y no tener)(1944)

Rebel Without a Cause (Rebelde sin causa) - (1955)



TÍTULO ORIGINAL: Rebel Without a Cause

AÑO: 1955

DURACIÓN: 111 min.

PAÍS: EE.UU.

DIRECTOR: Nicholas Ray.

GUIÓN: Stewart Stern.

MÚSICA: Leonard Rosenman.

FOTOGRAFÍA: Ernest Haller.

REPARTO:

James Dean, Natalie Wood, Sal Mineo, Jim Backus, Ann Doran, Corey Allen, William Hopper, Edward Platt, Nick Adams, Dennis Hopper.

PREMIOS:

1955: 3 nominaciones al Oscar: Actor sec. (Sal Mineo), actriz sec. (Natalie Wood).

SINOPSIS:

Tres jóvenes, Jim Stark, Judy y Platón, coinciden en una comisaría. Cada uno está allí por un motivo distinto: Jim está borracho, Judy se ha escapado de su casa y Platón acababa de matar a tiros a unos cachorros. El inspector Ray descubre que los tres mantienen una relación conflictiva con sus familias. A Jim y a Judy los van a recoger sus padres, pero Platón, hijo de una pareja divorciada, tiene que conformarse con la visita de la criada negra que vive con él.


COMENTARIOS:

El gran director Nicholas Ray consigue su primer y mayor triunfo con esta película, además de ser uno de sus trabajos más personales. Los atractivos de “Rebelde sin causa” son muchos: la fuerza con que Ray muestra la historia de tres adolescentes desamparados, la perfecta relación interpretativa entre James Dean y Natalie Wood, un sólido guión e inolvidables escenas, como la de la carrera de automóviles o la de la mansión abandonada, donde los tres adolescentes encuentran momentáneamente la felicidad. Fue estrenada un mes después de la muerte de James Dean, lo que le convirtió en un mito.

Yo descubrí esta película siendo muy joven y me encantó, y con el paso de los años le he vuelto a ver y me sigue gustando, a pesar como dicen otros comentaristas, puedo ser que con el transcurso del tiempo haya perdido un poco de vigencia. Pero las tres películas que dejó para la historia James Dean, son para tenerlas en lo más alto de consideración. Una vez escuché que Kevin Spacey expresó que James Dean interpretaba su personaje hasta estando de espalda a la cámara y tiene mucha razón. Cuando enfocan su rostro, con la expresión de su cara nos trasmite todo lo que siente su personaje en ese momento.

Decía Fritz Lang que el CinemaScope está bien para las serpientes y los funerales y habría que añadir -ahora en serio- las películas de Nicholas Ray. La composición del plano y el uso del color como elemento expresivo dentro de este formato es absolutamente magistral tanto en esta como en “Chicago años 30”..

Película mítica entre las míticas, "Rebelde sin causa" ha sido una fuente de inspiración para la cultura popular diría yo, más que para el cine. Guiños, secuencias, ideas se repiten de un modo u otro en cantidad de películas que pueden ir desde "Regreso al futuro" o "Grease" a "Planeta 51".

Hay que decir antes que nada que hay que ver "Rebelde sin causa" aceptando la ligera licencia de que no se trata de una obra realista. No creo que el retrato de los jóvenes lo sea, ni las situaciones vitales les tengan que empujar a semejante comportamiento. Que una chica bien se haga pandillera porque su padre es autoritario y distante no me parece muy creíble. No obstante creo que tampoco hay que darle mucha importancia a semejante planteamiento porque el punto fuerte de la película es otro. No nos quedemos con el hollywoodiano planteamiento sino con el fondo.

En realidad "Rebelde sin causa" es una cinta compleja pues trata numerosos temas, desde las difíciles relaciones paterno-filiales hasta la falta de valores o referentes morales de la juventud. Atención pues a los diálogos que aparte de buenos son una reflexión constante sobre lo que estamos hablando. En esta línea el retrato es bastante agudo hasta el punto de poner en tela de juicio ideas que ya en los 50 se estaban imponiendo y que hoy día son dogmas. Por ejemplo, la falta de autoridad del padre de Jim Stark es criticada dejando en bastante mal lugar a la madre por insoportable. Es más, el mismo hijo llega a pedir que su padre la abofetee. O también la permisividad o la incapacidad para ser un referente, un verdadero padre, valga la redundancia, del padre, no un amigo. Muy, pero que muy políticamente incorrecto.

La película cuenta con un trío protagonista bastante carismático (y maldito, pues todos acabaron mal) en el que sobresale especialmente un James Dean que se convirtió por derecho propio en un ídolo. La cinta es más que una película, es un manifiesto juvenil que impuso, por su atractivo, un estilo de vida, una estética. Sencillamente inventa los 50 tal y como los conocemos: ellos, chulos pero con clase; ellas, modositas pero de armas tomar. Además chaquetas de cuero, pandillas de jóvenes siempre en problemas (hay que ver lo que ha decaído la delincuencia, hoy serían quinquis), grandes vehículos, rock and roll, gafas de pico, navajas, pañuelos en el cuello, faldas plisadas, brillantina, líos en el instituto, cines al aire libre, batidos de fresa... vamos, Grease.

Casi obra maestra.

Tráiler:

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Imágenes y frases de cine: “Las Vidas Privadas de Isabel y Essex”



Un fotograma, una frase, una imagen, un instante….para el recuerdo:

No sé a quién odio más, si a ti por hacer que me enamore, o a mí, por necesitarte tanto.

(Las Vidas Privadas de Isabel y Essex)(1939)

de  Michael Curtiz con Bette Davis, Errol Flynn, Olivia de Havilland.

martes, 13 de noviembre de 2012

East of Eden (Al Este del Eden) - (1955)



TÍTULO ORIGINAL: East of Eden

AÑO: 1955

DURACIÓN: 115 min.

PAÍS: EE.UU.

DIRECTOR: Elia Kazan.

GUIÓN: Paul Osborn (Novela: John Steinbeck).

MÚSICA: Leonard Rosenman.

FOTOGRAFÍA: Ted McCord.

REPARTO:

James Dean, Raymond Massey, Julie Harris, Dick Davalos, Jo van Fleet, Burl Ives.

PREMIOS:

1955: Oscar: Mejor actriz secundaria (Jo Van Fleet). 4 nominaciones.

1955: Globo de Oro: Mejor película: Drama.

1955: Festival de Cannes: Nominada a la Palma de Oro (mejor película).

SINOPSIS:

Adam Trask (Raymond Massey) vive en su rancho californiano acompañado de sus dos hijos, Cal (James Dean) y Aron. Aron es el hijo preferido de Adam, estudiante modelo, trabajador y razonable. En cambio Cal es un rebelde solitario y tiene una actitud desafiante ante la vida que a su padre le disgusta. Para alcanzar el reconocimiento de su padre, Cal se expone a cualquier peligro, hasta que casualmente descubre que su madre, a la que él creía muerta, trabaja en un burdel.


COMENTARIOS:

"Bien, aquí tienes la caja que querías. He puesto en ella casi todo lo que yo tenía, y todavía no está llena. Hay en ella dolor y excitación, sentimientos, buenos y malos y malos pensamientos y buenos pensamientos… el placer del constructor, algo de desesperación y el gozo indescriptible de la creación.

     Y, por encima de todo, la gratitud y el afecto que siento por ti.

     Y todavía la caja no está colmada."

(Al este del Edén)

Esta película es la que hizo de James Dean una estrella y le convirtió en el icono juvenil de los años 50. Su fuerte y compleja personalidad era muy parecida a la del joven soñador que interpreta en la película. Un gran descubrimiento del denostado Elia Kazan, que vio nominada al Oscar a su película y a su protagonista. El guión está basado en la magnífica novela de John Steinbeck, un escritor que es un pozo inagotable para adaptaciones cinematográficas. La música de Leonard Rosenman es memorable. Una película rodeada de una aureola mítica que ha quedado como el símbolo de una generación.

Cine clásico, clásico de verdad, el que a mi me gusta y el que no se valora como merece. Cine grande, intenso, con buenas tablas, creativo, artístico, sentimental y desgarrador. ¿Cómo hemos podido degenerar tanto?.

Elia Kazan, consciente de la historia, se arriesga a deformar los encuadres, retorcer las composiciones, maltratar a sus actores y no se detiene en ser cruel. Algunas escenas de «Al Este del Edén» son de un vicio que asustan; la última secuencia de Aron, por ejemplo, pone los pelos de punta. Dick Davalos está genial, pero es que a Julie Harris (Abra) habría que haberle dado algún premio aunque sólo fuese por esa ambigua pasión que demuestra desde el primer minuto hacia el hermano Cal. Sus miradas, sus gestos y hasta sus palabras, en apariencia inocentes, las carga el Diablo. Y de James Dean sólo se puede decir bueno: que este niño-hombre se come el guión y hace añicos lo establecido para crear vida dentro de la pantalla. El «te odio» que lanza en un momento dado estremece, pero su presencia llega a ser inquietante oculto debajo de ese árbol metafórico, donde parece comer del fruto del Bien y del Mal. Esa escena es sobrenatural. En todos los sentidos.

El argumento es muy sencillo: la rivalidad de dos hermanos por el amor de un padre y una mujer. Eso en la primera capa, pero hurgando apenas por encima te encuentras con una avalancha de sub-tramas e ideas que te despabilan las neuronas. De hecho, hay tanto y tan bueno, que la película alcanza una densidad que pesa un mundo. Y es que reinterpretar el mito de Caín y Abel para reflexionar sobre el Bien, el Mal y la presencia de Dios tiene ya mérito.

Lo que encuentro más llamativo de toda la historia es esa inversión de roles, en la que es Dios quien pide perdón al pecador, y el pecador le perdona por no haberle amado en su heredada imperfección. El juicio divino, sus exigencias y su extrema, implacable bondad, desamparan al Hombre, le dejan inseguro y a la deriva, en perpetua búsqueda del bien más importante: el amor.

Esta es una fábula sobre el bien y el mal, sobre como es tratado en la sociedad y en como afecta en ella. El mal no es un hecho, sino lo que comporta un acto, igual que el bien. La película cumple en todos los aspectos.

Hermosa y trágica película que hace alarde de buen Cine. Estupenda.


Tráiler:

Calificación: Magnífica.