sábado, 23 de mayo de 2015

La Grecia clásica en el cine (Classical Greece in cinema)




La Grecia clásica en el cine

Si contemplamos la filmografía de la Grecia Antigua veremos que es bastante larga pero si la comparamos con la perteneciente a la Roma Antigua descubriremos que es mucho más corta. Hay diversas (y lógicas) explicaciones. La historia de la Grecia Clásica no tiene la unidad de la romana, dividida cronológicamente en Monarquía, República e Imperio. La Grecia Antigua nunca fue una nación sino un conjunto de “Polis” (“ciudades- estado”), ora amigas y aliadas entre sí, ora enemigas (cfr. Atenas, Esparta, Corinto, Tebas) con solo algunas escasas, pero importantes, ocasiones formando “piña nacional” contra los persas, típico y clásico invasor extranjero en las Guerras Médicas: “La batalla de Marathon”, de Jacques Tourneur (1959) narraba muy libremente los hechos, centrándose en el legendario corredor que murió a causa de la fatiga después de comunicar la noticia de la victoria griega en la citada batalla; “El león de Esparta”, de Rudolph Maté (1962) nos cuenta la heroica resistencia del rey espartano Leónidas, sus escasos soldados y algunos aliados en el paso de las Termópilas que solo pudieron ser derrotados por la traición (versión moderna a cargo de Zag Snyder, “300”, con los excesos propios del cine de género actual) y gracias al heroísmo de Leónidas y los suyos Temístocles tuvo tiempo de levantar toda la Hélade contra el invasor persa y su emperador Jerjes a los cuales venció en la batalla naval de Salamina para ser más adelante, los persas, estrepitosamente derrotados en las batallas de Platea y Micale.





La entrada en el helenismo está representada principalmente por “Alejandro Magno”, de Robert Rossen (1955), con Richard Burton (como Alejandro), el hijo del rey Filipo II de Macedonia, nos muestra cómo consiguió unificar/dominar la Hélade y combatir al antiguo invasor persa en su propio país para posteriormente lanzarse a una conquista expansionista de otros países en fulgurantes victorias que la prematura muerte del caudillo frustró (versión actual no mejor que la citada).

Otra causa de la inferioridad cuantitativa de los films de tema griego en comparación con los romanos es el de la inexistencia del cristianismo. El tema de los mártires que el cine explotó como un filón (persecución iniciada por Nerón, seguida por Domiciano años después por otra causa y continuada por otros emperadores) en Grecia puede substituirse por la oposición al tirano de turno como en la curiosa cinta de Sergio Leone, “El coloso de Rodas” (1961) donde una parte del aparato represor (salas de tortura, prisiones, verdugos, soldados- policía) están en el interior de la gigantesca estatua (nada a ver con las ilustraciones de la auténtica). Punto muy importante es la no existencia sobre tema griego de la novela del siglo XIX que tan definitiva fue para el mundo romano títulos como “Fabiola”, “Quo Vadis”? o “Los últimos días de Pompeya”. Podemos citar como excepción “La Atlántida”, de Pierre Benoît, aunque su argumento sea de tema “fantastique” (con su correspondiente descendencia cinematográfica). 





Por lo tanto los soportes esenciales sobre el cine de tema griego clásico serán las antiquísimas obras de Homero: “La Ilíada” y “La Odisea”, convenientemente reducidas/adaptadas/retocadas/deformadas por guionistas- argumentistas en su paso por la pantalla. Habrá también temas mitológicos (inventados y/o adaptados), el ciclo de las tragedias (mezcladas/adaptadas/retocadas) extraídas del teatro (Esquilo, Sófocles y Eurípides) al igual que las comedias (Aristófanes y Menandro), muy escasas en cine y TV. Así, hay películas como “Helena de Troya” (1955), de Robert Wise o “La guerra de Troya” (1961), de Giorgio Ferroni, las dos interesantes, donde los personajes son en una positivos y heroicos (Paris y Helena en la primera) y en la otra negativos y antipáticos. Una continuación de “La guerra de Troya”, “La leyenda de Eneas” (1962) a cargo de Albert Band, es mucho más fiel al espíritu de Virgilio que las otras anteriormente citadas al de Homero. Otra cinta importante, y serenamente realizada, es “Ulises” (1954), de Mario Camerini, de nuevo adaptación libre pero sin perder de vista a Homero aunque se anularan todas las intervenciones sobrenaturales y, sobretodo, sin las concesiones al gusto juvenil de la época propias de “La guerra de Troya”. La interpretación de Kirk Douglas como Ulises también es factor de peso en el éxito de la cinta que con el paso de los años se ha revalorizado justamente.

Si entramos en el mundo mágico- mitológico veremos a los dioses griegos (Zeus, Hera, etc.) con defectos y virtudes humanas que a veces juegan con las personas en estilo partida de ajedrez como en la magnífica “Jason y los Argonautas” (1963), de Don Chaffey con los efectos del gran Ray Harryhausen. La obra “Las Argonaúticas”, de Apolonio de Rodas es la fuente lejana de inspiración que servirá de base al “Hércules” (1957), de Pietro Francisci, bastante notable, iniciando una serie sobre el personaje. Otros héroes mitológicos como Perseo (destructor de Medusa), Teseo (vencedor del Minotauro) y otros tendrán una o más versiones cinematográficas. En “Furia de Titanes” (1980), de Desmond Davis, protagonizada por Perseo, los dioses irrumpen frecuentemente en la vida de los humanos, siendo el último trabajo de Harryhausen antes que los efectos especiales de “discoteca” se hicieran amos de la función y parte del cine estuviera pensado para atraer solo a determinado público, muchos desconocedores del Séptimo Arte..





Al entrar en el tema del cine sobre la Grecia Clásica veremos en ocasiones los mismos errores de ambientación presentes también en el cine sobre la Roma Clásica. Demos algunos ejemplos: en “La destrucción de Corinto” (1961), de Mario Costa, vemos al protagonista (Jacques Sernas) con uniforme de oficial perteneciente a las legiones romanas que aparecería años después, la heroína (Geneviève Grad) con minifalda y peinada a la moda de cuando se rodó el film; en “La batalla de Siracusa” (1960), de Pietro Francisci interesa más la vida privada del sabio Arquímedes --- retardó la invasión romana con sus famosos espejos incendiarios de naves (Siracusa era aliada de los cartagineses en la II Guerra Púnica) aunque no pudiera evitar la victoria de Roma, para finalmente perder la vida --- que la batalla en sí. Dudoso entre dos amores, los guionistas no atendieron la realidad histórica: Arquímedes debía tener unos 70 años en el momento de los hechos; en “Helena de Troya” el decorado de la corte es atractivo pero no corresponde en ningún elemento a la realidad (especialmente las estatuas y columnas minoicas) y en “El marido de la amazona” (1934), de Walter Lang, todo parecido con la decoración griega (cualquier estilo de la época clásica) es pura coincidencia. Nada a ver  la estatua de “El coloso de Rodas” con la auténtica obra (ni forma, ni estilo, ni colocación de la gigantesca estatua, ni función de la misma) pero al menos no tenía pretensiones, se limitaba a narrar limpia y llanamente la lucha entre la bondad y la opresión, algo que es de agradecer.





Dentro de los buenos momentos que nos ha hecho pasar el cine sobre nuestro tema es de lamentar la constatación de la práctica inexistencia sobre el llamado “Siglo de oro de la Grecia Antigua”, también citado como “El siglo de Pericles” (IV a. C.), la base de la cultura occidental y una de las cimas del espíritu humano. Parece ser que interesan más héroes y reyes que no los filósofos y sabios. Los primeros ya tienen sus películas ¿Por qué no los segundos?

(Narcís Ribot i Trafí)

jueves, 21 de mayo de 2015

Estrellas del cine: Cary Grant y Ann Sheridan.



Cary Grant y Ann Sheridan durante el rodaje de la extraordinaria "La novia era él" (I was a male war bride, 1949), de Howard Hawks.

martes, 19 de mayo de 2015

Conducta (Conducta) - (2014) - (Director: Ernesto Daranas)



Conducta

Título original: Conducta

Año: 2014

Duración: 108 min.

País: Cuba.

Director: Ernesto Daranas.

Fotografía: Alejandro Pérez.

Reparto:

Armando Valdés Freyre, Alina Rodríguez, Silvia Águila, Yuliet Cruz, Amaly Junco, Armando Miguel Gómez.

Género: Drama.

Sinopsis:

Chala tiene once años, vive solo con su madre drogadicta y entrena perros de pelea para buscar un sustento económico. Este mundo de brutalidad y violencia a veces sale a relucir en la escuela. Carmela es su maestra de sexto grado, por la que el muchacho siente cariño y respeto, pero cuando ella enferma y se ve obligada a abandonar el aula durante varios meses, una nueva profesora, incapaz de manejar el carácter de Chala, lo traslada a una escuela de conducta. Al regresar, Carmela se opone a esta medida y a otras transformaciones ocurridas en su clase. La relación entre la veterana maestra y el niño se hace cada vez más fuerte, pero este compromiso pondrá en riesgo la permanencia de ambos en la escuela.

Premios:

2014: Premios Goya: Nominada a Mejor película hispanoamericana.

2014: Premios Ariel: Nominada a Mejor película iberoamericana.


COMENTARIOS:

Un filme que se centra en el tema de la educación, las familias disfuncionales y la migración. Sigue la historia de Chala, un niño que vive con una madre drogadicta, algo que se refleja en su conducta en la escuela. La única persona que se preocupa por él es su maestra Carmela, siendo la persona a la que más respeto le tiene Chala. Lamentablemente, Carmela tiene que tomar un descanso de sus actividades como docente, ocasionando, tanto en la vida de Chala como la propia, grandes cambios en sus vidas. Es ahí cuando la película comienza a demostrar cómo las situaciones que vivimos a lo largo de nuestra vida nos terminaran formando una conducta –la cual terminará siendo nuestra forma de enfrentar las situaciones que nos vayan llegando–, y que depende de cada persona si es preferible cambiar la forma de actuar o seguir por el mismo camino.




En relación a esta película debo decir que estamos frente a una producción cinematográfica a secas. No importa lo rudimentario de su técnica, pues “solo pedantes y bribones se la sacarán en cara”. Los directores cubanos deben hacer sus obras “arañando la tierra”, sin un mercado que los apoye, sin una publicidad interna que invierta en su realización y con un personal técnico brillante, pero muy mal pagado. Sin embargo, lo hacen bien. Se diría que demasiado bien si tomamos en cuenta el contexto sociopolítico en que se desarrollan.




Con una mirada sensible pero al mismo tiempo implacable acerca de las deficiencias en la enseñanza en Cuba, ‘Conducta’, el más reciente film de Ernesto Daranas, es una especie de actualización del clásico filme de Truffaut, ‘Los 400 golpes’ con la actualidad de la Vieja Habana como telón de fondo.

Narra la historia de Chala, un jovencito de 12 años que es el sostén de su casa, vive con su madre alcohólica, cuida unos perros de pelea y cría palomas, y tiene además serios problemas en la escuela, por lo que las autoridades sugieren que sea enviado a una escuela especial para chicos con problemas de conducta.




El gran apoyo de Chala es Carmela, una maestra con bastante experiencia que intenta ayudarlo a mantenerse en la escuela, donde considera que Chala recibiría mayor contención que siendo enviado a la otra escuela con el riesgo de que su situación empeore, siempre consciente de la forma de vida del chico y su entorno y ante el riesgo de perder su trabajo.




Sin recurrir a manipuleos ni excesos dramáticos, Daranas desnuda la burocracia e incapacidad del sistema educativo para enfrentarse a situaciones como la del chico, o como en el caso de Yeni, una chica que es el interés romántico de Chala, que le es imposible mantenerse en la escuela por ser migrante de otra provincia, junto a su padre, quien tampoco puede trabajar por el mismo motivo.
El personaje de la vieja guardia, la profesora Carmela, tendrá en sus diálogos la carga discursiva del relato, con intensas y críticas palabras claramente dirigidas a quienes ostentan el poder en la isla, así como de reivindicación a ciertos ideales que se han ido quedando en el camino.




Una digna, notable y bella película, sin subrayados ni pintoresquismos, de un director con oficio y que consigue interpretaciones naturales de parte de sus actores, que muestra un retrato auténtico de la Cuba actual.

Lo que yo vi en Conducta, a fin de cuentas, fue una película sobre la empatía, sobre el poder de las circunstancias en las personas y la fortaleza del espíritu a pesar de todo, más allá de cualquier crítica a la educación o a las condiciones sociales que muchos se han apurado en endilgarle como cuando en Fresa y Chocolate la mayoría veía una película sobre la homosexualidad cuando, en realidad, de tolerancia se hablaba.




Conducta es cine por los cuatro costados. Cine pobre, pero nunca pobre cine. Más claro, ni el agua. No busque en ella el censor los fantasmas que no existen.
(Parte de los textos, publicados por Quique Mex y Luis Beiro)

Trailer:




Calificación: 5 de 6.

domingo, 17 de mayo de 2015

Estrellas del cine: Barbara Stanwyck


Barbara Stanwyck durante el rodaje de la excelente "Siempre hay un mañana" (There's always tomorrow, 1956), de Douglas Sirk.

sábado, 16 de mayo de 2015

The Missing (TV) (The Missing -TV) - (2014) - (Director: Tom Shankland)




The Missing (TV)

Título original: The Missing (TV)

Año: 2014

Duración: 240 min. (8 Capítulos)

País: Reino Unido.

Director: Tom Shankland.

Guión: Harry Williams, Jack Williams.

Música: Dominik Scherrer.

Fotografía: Ole Bratt Birkeland.

Reparto:

James Nesbitt, Frances O'Connor, Tchéky Karyo, Anastasia Hille, Émilie Dequenne, Jason Flemyng, Saïd Taghmaoui, Titus De Voogdt, Diana Kent, Arsher Ali, Joséphine de La Baume, Issaka Sawadogo.

Género: Thriller.

Sinopsis:

Miniserie de TV de 8 episodios. Tony (James Nesbitt) pasa años en busca de su hijo de cinco años (Oliver Hunt), que desaparece durante unas vacaciones en Francia, lo que ha ocasionado que tenga una relación tensa con su esposa (Frances O'Connor).

Premios:

2014: Globos de Oro: 2 nominaciones incluyendo Mejor miniserie o telefilm.

2014: Premios BAFTA: 5 nominaciones incluyendo Mejor serie drama.


COMENTARIOS:

El canal británico BBC One estrenó a finales del 2014, “The Missing”, la historia de un padre que busca insistentemente el paradero de su hijo y la razón por la cual desapareció ocho años atrás. La premisa nos puede sonar por otras series y películas que recurren a la misma temática, pero en este caso cada detalle está estudiado minuciosamente, y la narración nos envuelve en una atmósfera fría, haciendo que empaticemos con el protagonista desde el primer momento. Además, es todo un acierto que nos cuenten la historia mediante saltos en el tiempo, intervalos que pasan desde el año 2006 hasta la actualidad.




Hay tantas similitudes como diferencias en comparación con otros dramas del mismo género ('Twin Peaks', 'The Killing'...); en “The Missing” el protagonista es el padre del chico, que ocho años después abre el caso de Oliver porque ha encontrado indicios que apuntan puede estar vivo, o al menos conocer su paradero. En otras series de similar corte los protagonistas son los policías o detectives que llevan a cabo el suceso, pero aquí éstos están en segundo plano, a la sombra de Tony y su peculiar forma de investigar la desaparición de Oliver.




La madre es otro pilar en 'The Missing', aunque ella ha intentado rehacer su vida con uno de los policías que intervinieron en 2006 en el asunto de Oliver. No obstante, para Emily es difícil pasar página incluso casi una década después, y ahora que sabe que Tony está tras la pista es más complicado todavía. La interpretación de la madre (Frances O'Connor) está por encima de las expectativas, aunque el resto del reparto no se queda atrás, empezando por James Nesbitt (Tony) y un magnífico Tchéky Karyo.




Otro conflicto abierto en 'The Missing' es la localización, el pequeño Oliver desaparece en un municipio francés, donde está pasando las vacaciones junto a la familia; por eso Tony se ve obligado a mudarse allí para seguir de cerca los últimos pasos de su hijo. Las diferencias lingüísticas o demográficas saltan a la vista en la serie, unos contrastes que recuerdan a 'Bron/Broen' y su forma de exponer dos realidades idénticas en dos territorios diferentes. Aunque en esta ocasión los protagonistas apenas salen de Francia (pese a estar grabado realmente en Bélgica), pero ellos son londinenses.




Estamos ante un drama demoledor, magníficamente narrado y realizado, con un timing sensacional en todos sus capítulos, utilizando de manera sobresaliente los saltos temporales y especiales. Además, la serie consigue un suspense sólido, sin agujeros ni trampas, con paciencia, con sutileza, con elegancia, jugando sus cartas sin prisa pero sin pausa.



Todo ello, con unos personajes complejos, atormentados, perfectamente escritos y definidos; hasta el menos relevante de ellos. En "The Missing" no hay sitio para personajes meramente accesorios, esos que tanto abundan en otras series. Todos tienen su trasfondo, su motivación, su doblez. Y los intérpretes, una mezcla de ingleses, irlandeses del norte, franceses y turcos, notables.




En resumen, una serie de las buenas, de las que hay que ver. Un must en toda regla. Y, al igual que 'Fargo' y 'True Detective', tendrá segunda temporada pero con otra historia y actores diferentes. Gran noticia.


(Parte de los comentarios, publicado por Nimboestrato)


Trailler:




Calificación: 4 de 6.

viernes, 15 de mayo de 2015

jueves, 14 de mayo de 2015

The French Lieutenant's Woman (La mujer del teniente francés) - (1981) - (Director: Karel Reisz)




La mujer del teniente francés

Título original: The French Lieutenant's Woman

Año: 1981

Duración: 123 min.

País: Reino Unido.

Director: Karel Reisz.

Guión: Harold Pinter.

Música: Carl Davis.

Fotografía: Freddie Francis.

Reparto:

Meryl Streep, Jeremy Irons, Hilton McRae, Emily Morgan, Charlotte Mitchell, Leo McKern, Lynsey Baxter.


Género: Drama.


Sinopsis:

Inglaterra, 1867. Poco después de conocerse, Charles Smithson y Ernestina se comprometen y deciden casarse muy pronto. Un día, paseando por los acantilados, una joven vestida de negro despierta la curiosidad de Charles. Ernestina le dice que se trata de Sarah Woodrof, conocida como "la mujer del teniente francés", porque años atrás tuvo una relación amorosa con un oficial francés que luego la abandonó. Charles se hace amigo de Sarah y, al verla tan desvalida, decide tomar medidas para garantizarle un futuro digno y fuera del alcance de las habladurías.


Premios:

1982: Premios César: Nominada a Mejor película extranjera.

1981: 5 nom. Oscar: Actriz (Streep), montaje, vestuario, guión adap., direcc. artíst.

1981: Globos de Oro: Mejor actriz - Drama (Meryl Streep). 3 nominaciones.

1981: Premios David di Donatello: Mejor guión extranjero.






COMENTARIOS:


"Tendidos los ojos al oeste-por encima del mar,-con mal viento y buen viento allí estaba ella siempre-incrustada en el paisaje;-solo en el infinito descansaba su mirada, -nunca en otro lugar.- Parecía hechizada"

"Cuando sacuden el pecho suspiros entrecortados,-y si al rozarse unas manos se estremecen-al unísono con placentero dolor.-el pulso y los nervios de dos seres,-cuando los ojos que antes se miraban serenos-ahora buscan y rehuyen a un tiempo el placer del encuentro-¿Son éstos, dí, los signos seguros-precursores del amor que cantan los ángeles del cielo?"




Durante el rodaje de una película de época actual, dos actores viven un tórrido romance, a la vez que sus respectivos personajes. Una film lleno de pasión y misterio a través de dos historias de amor tan apasionado como complicado y arrebatador.

Basado en la novela best-seller de John Fowles (1926-2005), "The French Lieutenant's Woman", es una clásica historia de amor, un escandaloso romance entre un "caballero" y una "viciada" mujer. La acción se sitúa en una tranquila aldea de pescadores en Inglaterra en el año 1867.




En el pueblo británico en el que se rodó "La mujer del teniente francés" no cabían en sí de gozo cuando empezaron a llegar miles de automóviles llenos de gente que quería ver las rocas desde las que la protagonista esperaba el regreso del teniente. Pasados unos meses, los habitantes del pueblo estaban literalmente hartos del teniente francés, de su amante y de los visitantes que ensuciaban las calles, contaminaban el ambiente y se gastaban poco más de cuatro miserables libras. El municipio impuso una tasa a los automóviles que entrasen en el pueblo.

Pero si el espectador es de aquellos que anteponen la realización a cualquier otra consideración puesto a enjuiciar una película, aquí encontrará uno de los grandes títulos de Karel Reisz, el antiguo miembro del "Free Cinema", además de autor de un texto clásico en la bibliografía cinematográfica: La técnica del montaje.




Charles Smithson (Jeremy Irons) pasea por el acantilado, ve a una joven en el malecón del puerto, Sarah Woodrof (Meryl Streep), conocida como "la mujer del teniente francés", porque años atrás tuvo cierta romance con un hombre casado que la abandonó.

La película generó por venta de taquillas la cantidad de $26,9 millones en Estados Unidos solamente, además recibió 26 nominaciones a diferentes premios, de los cuales gano nueve de ellos. El film recibió cinco nominaciones al Oscar por mejor actriz: Meryl Streep, mejor guión adaptado, mejor montaje, mejor dirección artística y mejor diseño de vestuario.

En el paralelismo entre la pareja de actores y los papeles que representan, se analiza mediante un clima pasional, sensual y misterioso, la posición de la mujer en la sociedad victoriana del siglo diecinueve y en la era actual.




Ficción dentro de la ficción en una fusión entre literatura y cine, entre pasado y presente, y en las similitudes que acercan las pasiones humanas de ayer a las de hoy. Las modas cambian, las ideologías, las creencias, las costumbres, las perspectivas, los dedos censuradores, pero las pasiones se mantienen, y el caballero victoriano de ciento y pico años atrás arde en deseo por su prohibida amada al igual que lo hace el artista de finales del siglo veinte.

Tanto Charles como Mike, ambos con los rasgos de un morbosamente seductor Jeremy Irons, se enamoran inoportunamente, porque los atan compromisos matrimoniales y familiares, y además el objeto de sus amores son mujeres huidizas. Los obstáculos dificultan unas relaciones desafortunadas y mal vistas de puertas afuera. De manera que, ya se trate del actor moderno o su alter ego decimonónico, no tienen demasiadas opciones de felicidad y estabilidad con las mujeres que sus corazones han elegido. Mike está casado y tiene una hija, y Anna, la actriz que protagoniza junto a él “La mujer del teniente francés” (cine dentro del cine), convive con un hombre. Por su parte, Charles, justo antes de conocer a Sarah, acaba de comprometerse con una dama de clase alta, lo que lo vincula con una deuda de honor que, en caso de romperse, conllevaría una punitiva y opresiva reprobación. Y Sarah es la comidilla de todo Lyme, acusada de haber mantenido relaciones siendo soltera con un teniente francés.




Las similitudes son obvias, puesto que tanto en un caso como en el otro los amantes van en una deriva incierta. Literatura y cine son reflejos de la vida; los tres formatos se cogen de las manos y caminan en consonancia, mostrando distintos envoltorios, distintas fachadas, pero por dentro este pequeño palacio de carne y suspiro que somos no varía apenas.

Comento dos secuencias de este film: La primera secuencia alberga los títulos de crédito de la película, cuando Sarah Woodruff (Meryl Streep) en atuendos de época (de la Inglaterra victoriana / eduardiana en concreto), camina hacia un paisaje tempestuoso (muelle), que se supone refleja su proceloso mundo interior. Todo ello, acompañado de la música de Carl Davis. En la segunda secuencia Charles Smithson (Jeremy Irons) junto a su prometida, Ernestina (Lynsey Baxter). Ambos están cerca del muelle, cuando Jeremy Irons se percata de la figura fugaz de Meryl Streep, en peligro, mirando las olas, a punto de caerse al final del muelle frente al oleaje tempestuoso, y como gentil caballero, con riesgo de que su vida se la lleve la marea, acude a ayudarla. Todo muy romántico. El amor, los impulsos, contrastados con los convencionalismos y la hipocresía de la Época Victoriana. Y la constatación de que una época más liberal y aparentemente menos convencional y menos hipócrita tampoco es garantía para que las historias de amor no acaben, como muchísimas veces, mal.




Espléndida la recreación de la época y la "sabiduría" del director para utilizar las múltiples vías de la novela para elegir su final o finales...


Trailer:







Calificación: 4 de 6.






lunes, 11 de mayo de 2015

Les aventuriers (Tres aventureros) - (1967) - (Director: Robert Enrico)




Tres aventureros

Título original: Les aventuriers

Año: 1967

Duración: 112 min.

País: Francia.

Director: Robert Enrico.

Guión: Robert Enrico, José Giovanni, Pierre Pelegri (Novela: José Giovanni)

Música: François de Roubaix.

Fotografía: Jean Boffety.

Reparto:

Alain Delon, Lino Ventura, Joanna Shimkus, Serge Reggiani, Hans Meyer, Jean Darie, Jean Trognon, Odile Poisson.

Género: Aventuras.

Sinopsis:

Tres amigos de espíritu aventurero; Manu, Roland y Laetitia, parten al Congo en busca de un avión hundido con un tesoro oculto, y son perseguidos por un grupo de mercenarios que también van en busca del mismo.


Robert Enrico



Robert Enrico nació en Liévin, Francia el 13 de abril de 1931 y fallecó en Paris, Francia; 23 de febrero del 2001), fue un director de cine, productor, guionista, editor y escenógrafo francés. Su reconocimiento se lo dieron una trilogía de cortometrajes, al comienzo de su carrera, sobre la guerra civil norteamericana, adaptaciones de las historias breves de Ambrose Bierce, de los cuales An Occurrence at Owl Creek Bridge (La rivière du hibou) realizado en 1962 obtuvo la Palma de Oro, en la sección cortometrajes, del Festival Internacional de Cine de Cannes. Además trabajó con Brigitte Bardot, Alain Delon y Lino Ventura en el apogeo del cine francés en la década de 1960 y fue mejor conocido por películas de acción y thriller.




Hijo de inmigrantes italianos asentados en Toulon, realizó sus estudios allí y luego en París, donde se graduó en el Liceo Voltaire. Más tarde se matriculó en la popular escuela de cine IDHEC donde se especializó en la edición y la dirección. Hasta 1956 fue miembro activo del grupo medieval de la Sorbona "Los Théophiliens". De 1956 a 1959 hizo su servicio militar en el Servicio Cinematográfico de la Armada. Sus cortometrajes le dieron elogios de la crítica desde muy temprano de su carrera.

A pesar del fracaso de su primer largometraje, "La Belle Vie", Robert Enrico selló su amistad con François de Roubaix. En 1964, se encomendó a la partición de la película The Phantom of charge y la de Caras Grandes. La película le abre las puertas del éxito. Seguirá una serie de películas más populares, convertidas en clásicos, como Raiders, Ho, Boulevard du Rhum y El viejo fusil. Por esta última, obtuvo tres Premio César a la Mejor película, al Mejor actor (Philippe Noiret) y a la Mejor música, en 1976, antes de convertirse en jurado por largo tiempo de Academia de las Artes y Técnicas del Cine de Francia. Coraje y honor estaban en el corazón de esta película que ve el cirujano Louis Dandrieu (Noiret) implacablemente vengar a su hija y su esposa asesinados por una patrulla alemana, con la complicidad de la milicia; fue una película muy popular en los años 70.




Estuvo muy implicado en la defensa del cine francés. Durante la década de los '80, se volcará a la televisión, con la realización de algunos capítulos de series. En los años 90, volverá a la gran pantalla, después de muchas dificultades, con la realización de Fait d'hiver, con Charles Berling y Stévenin Jean-François, que fue aclamado por algunos críticos, pero sólo se reunió unos sobrios ecos.





COMENTARIOS:

Adaptación de una novela de José Giovanni, que tiene como principal aliciente su trío protagonista compuesto por Alain Delon, Joanna Shimkus y Lino Ventura. Ante las dos estrellas del cine francés poco puede hacer esta actriz canadiense, que lo más célebre que hizo en el cine fue casarse con Sydney Poitier. Rodada en preciosos escenarios naturales.



Robert Enrico tiene una carrera cinematográfica la mar de sorprendente. Comenzó con tres mediometrajes basados en sendos cuentos de Ambrose Bierce y su última película “conocida” es un fresco enorme sobre la Revolución francesa (aunque tiene tres obras más posteriores). Entre medias, varios thrillers y dramas y alguna película bélica, de variada respuesta crítica y recepción. En este caso, Lino Ventura y Alain Delon son dos aventureros que un buen día conocen a Leticia (Joanna Shimkus), una bella escultora de la que se hacen amigos. Al cabo de un tiempo, sus respectivas vidas llegan a un callejón sin salida y, juntos, deciden ir al Congo para intentar encontrar un avión siniestrado cerca de la cosa y del que se cuenta que esconde un tesoro.




Sorprendente film, especie de revisión del Jules et Jim de Truffaut con un estilo visual que hace pensar al espectador en el glorioso cine de género de la irredenta década de los setenta pero que, en realidad, es de 1967, es decir, mucho más cercano a la Nouvelle Vague. Aunque la historia puede decepcionar un tanto, la película tiene un carisma apasionante. Además, esconde varias sorpresas al espectador, que se enamorará de los tres personajes, se divertirá con sus aventuras y se sorprenderá con el tono agridulce de la segunda mitad de la historia. Una obra que gozó de considerable éxito en su momento y que hoy se encuentra bastante olvidada. Injustamente, por cierto.




Pero más allá de la cruda sinopsis argumental lo que desprende esta película es una dulce melancolía por una forma de hacer, entender y disfrutar el cine que ya se ha perdido casi completamente.

Cine puro de aventuras sin mayores efectos especiales que el de la amistad, el amor y el compañerismo. Una película inmensamente popular en su momento y que marcó una época, magistralmente interpretada por la insuperable dupla de Alain Delon y Lino Ventura, ambos en su mejor momento, más el aporte de una exquisita Joanna Shimkus en el especial papel de Laetitia, personaje del cual se enamorara toda una generación.




Un clásico film de culto.

Trailer:




Calificación: 3 de 6.

jueves, 7 de mayo de 2015

Kiss Me, Stupid (Bésame, tonto) - (1964) - (Director: Billy Wilder)





Bésame, tonto

Título original: Kiss Me, Stupid

Año: 1964

Duración: 119 min.

País: Estados Unidos.

Director: Billy Wilder.

Guión: Billy Wilder & I.A.L. Diamond (Teatro: Anna Bonacci)

Música: André Previn.

Fotografía: Joseph LaShelle.

Reparto:
Dean Martin, Kim Novak, Ray Walston, Felicia Farr, Cliff Osmond, Mel Blanc, Henry Gibson, Barbara Pepper, James Ward, Doro Merande, Howard McNear.

Género: Comedia.

Sinopsis:

Tras actuar en Las Vegas, Dino, un cantante de moda muy chulo, se dirige a Hollywood a rodar una película. Pero una avería le retiene en un pequeño pueblo, donde dos hombrecillos frustrados intentan venderle un par de canciones compuestas por ellos, con una táctica bastante rastrera: liar a Dino con la mujer de uno de ellos, ¡el día de su aniversario de bodas!






COMENTARIOS:

El guión, de Wilder y Diamond, se basa en la obra de teatro "L'ora della fantasia" (1944), de Anna Bonacci. Se rueda en exteriores de LA y en estudio. Producido por Wilder, se estrena el 16-XII-1964 (LA).





La acción tiene lugar el 30 de septiembre de 1964, en Climax (Nevada). Allá llega accidentalmente el famoso cantante Dino Latino (Dean Martin), que es abordado por Barney Millsap (Osmond), empleado de la gasolinera, y Orville J. Spooner (Walston), profesor de piano y organista dominical. Ambos le presentan a la exuberante Polly (Novak).





El film es una comedia de humor, enredos y denuncia, con elementos de musical. El guión construye una obra chispeante, ingeniosa, ácida e irreverente. Los diálogos son ocurrentes y punzantes. Aborda con ironía demoledora temas como la fama, los celos, la promoción de ventas... Desacredita los estereotipos sobre la fidelidad conyugal, la armonía familiar, la prostitución. El relato avanza a un ritmo implacable, mientras los actores se cruzan infidelidades, engaños, deslealtades y abusos, y obtienen a cambio ventajas tangibles. Se burla del éxito y de los métodos empleados para conseguirlo. Denuncia la doble moral imperante, la hipocresía generalizada, el odio oculto de personas caritativas, etc. Varias escenas alcanzan niveles culminantes: clase de piano, discusión de Orville y Zelda, conversación telefónica con el dentista, cena de Orville, Zelda y Dino. Los personajes están bien caracterizados. El cantante es vanidoso, egoista, pedante, mujeriego y borracho. El profesor de piano presenta un cuadro patológico de celos, aprecia otras cosas mucho más que la música y da clases con desgana. La obra levantó sonoras protestas entre los sectores más conservadores de la sociedad americana. Wilder eliminó un beso de Zelda y Dino, pero no calmó la situación. Critica la televisión (entretiene al loro).





La cinta incluye numerosas constantes del realizador: importancia del azar, tono melancólico, transgresión de estereotipos, confusión o sustitución de identidades. No faltan elementos iconográficos de su imaginería: coches flamantes (descapotable blanco), coches modestos (el 600), televisores, puros, etc. Se incluyen detalles muy propios de Wilder: extraño encendido del mechero (sustituto de la cerilla). Abundan las citas cultas (Shakespeare), cinéfilas ("El enemigo público", Rosano Brazzi) y melómanas (Beethoven, Bach, Porter, Berlin).





La música, de André Previn, aporta una brillante partitura, colorista y elegre, con toques de jazz, swing y chachachá. Incorpora varias canciones de George e Ira Gershwin (" 'S Wonderful", "Sophia", "I'm A Poached Egg"...). Añade fragmentos de "Para Elisa" (Beethoven). La fotografía, de Joseph LaShelle, en B/N y panavisión, subraya el tono melancólico, ralza el potente erotismo de Kim Novak y ofrece "zooms" de aproximación que convierten planos medios en primeros o primerísimos planos (rostro de Felicia Farr cuando dice "Kiss Me, Stupid"). 





Dean Martin parodiándose así mismo, en un papel hecho a su medida, está de perlas, como no podría ser de otra forma. Felicia Farr genial y enormemente atractiva, hay algunos momentos en los que casi iguala a la diosa. Cliff Osmond en el liante y manipulador mecánico, de lujo. Mención especial merece Ray Walston, dicen que el papel era para Peter Sellers, dejando aparte el motivo (parece ser que problemas serios de salud para Sellers) me alegro mucho que al final se lo llevara el, ya que esta simplemente inconmensurable, como obsesivo celoso o como tierno protector, muy difícilmente se puede uno imaginar a alguien mejor para ese papel. El gag del camarero que no se ríe con los chistes y que no entiende nada me parece sintomático de lo que representa la película, un maravilloso disparate y despropósito que entretiene, emociona y divierte con absoluta naturalidad. Gran película.





Trailer:




Calificación: 5 de 6.