lunes, 12 de junio de 2017

Hrafninn flýgur (Cuando los cuervos vuelan -Ojo por ojo-) - (1984) - (Hrafn Gunnlaugsson9



Título original: Hrafninn flýgur

Título en español: Cuando los cuervos vuelan (Ojo por ojo)

Título en inglés: When the Raven Flies

Año: 1984

Duración: 105 min.

País: Islandia.

Director: Hrafn Gunnlaugsson

Guión: Hrafn Gunnlaugsson, Bo Jönsson (Novela: Dashiell Hammett)

Música: Harry Manfredini, Hans-Erik Philip.

Fotografía: Tony Forsberg.

Reparto:


Edda Björgvinsdóttir, Egill Ólafsson, Flosi Ólafsson, Gotti Sigurdarson, Helgi Skúlason, Jakob Þór Einarsson, Sveinn M. Eiðsson, Abba M. Jóhannsdóttir, Anna S. Karlsdóttir, Anna Reynisdóttir, Arnaldur Friðgeirsson, Ármann Ingason, Birgir Guðjónsson, Birgir Mikaelsson, Bjarni Guðmarsson, Börkur Arnviðarson.


Productora: Coproducción Islandia-Suecia; Film / Viking Film / Svenska Filminstitutet (SFI)

Género: Acción. Drama.


Sinopsis:


Los noruegos arrasan un poblado de Islandia pero uno de ellos se apiada de un niño. Transcurrido el tiempo el niño se hace hombre y busca venganza. Primera entrega de la "Trilogía de los Vikingos" dirigida por Hrafn Gunnlaugsson, inspirada en el western y el cine de samuráis; de hecho es un remake libre de "Por un puñado de dólares", quien a su vez era una versión del clásico "Yojimbo", de Akira Kurosawa. (FILMAFFINITY)


Premios:1984: Premios Guldbagge (Suecia): Mejor director.



Comentario:


El Sergio Leone islandés, un descubrimiento:

Un spaguetti-western islandés con vikingos. Nada más y nada menos. Un sublime film. Una típica historia de venganzas añejas por parte de un asesino profesional que busca justicia ante el vikingo que mató a su familia y le vendió cuando niño, junto a su hermana, como esclavos.




Ante este punto de partida, el director Gunnlaugsson, en 1984, pergueñó una película-homenaje recuperando el espíritu de los mejores spaguettis de Leone, con el mismo ritmo lento y contemplativo de "Hasta que llegó su hora" (su fuente de inspiración), sus mismos planos cortos, sus miradas, el sufrimiento del héroe ante el villano (otro homenaje, esta vez a Por un puñado de dólares) y el curioso duelo final, excelentemente coreografiado. Planos que recuerdan al cine japonés. Japón, Islandia e Italia, Kurosawa, Leone y Gunnlaugsson se dan la mano en este filme.




El héroe es un trasunto del "Hombre sin nombre" o de "Armónica" de los films de Leone y el villano tiene el mismo perfil que "Frank" de "Hasta que llegó su hora", un malo malísimo y sin redención posible.

Una gran sorpresa de una filmografia desconocida y que data de 1984, mucho antes de los spaguetis chinos y tailandeses.




Primera de una trilogía, de las cuales he podido ver ésta y la segunda, también excelente y con el mismo tono de western... Islandia es un lugar duro e inhóspito, como los desiertos de Almería, a la vez que sorprendente...




Si os gusta Leone, o Kurosawa, las historias de venganzas y asesinos justicieros no podeis dejar de verla. (Quinto Sertorio en Filmaffinity)



Trailer:







Banda sonora:




Calificación: 3 de 6.


viernes, 2 de junio de 2017

Palmarés del Festival de Cine de Cannes 2017




La 70ª edición del Festival de Cannes ha llegado a su fin y este es el Palmarés completo que nos ha dejado:

- Palma de Oro: 'The square', de Ruben Östlund.

- Gran Premio del Jurado: '120 battements par minute', de Robin Campillo.

- Premio del Jurado: 'Loveless', de Andrey Zvyagintsev.

- Mejor dirección: Sofia Coppola, por 'The Beguiled'

- Mejor actor: Joaquin Phoenix, por 'You were never really here'

- Mejor actriz: Diane Kruger, por 'Aus Dem Nights (In the fade)'

- Mejor guión: Ex-aequo para Yorgos Lanthimos y Efthimis Filippou por 'The killing of a sacred deer' y para Lynne Ramsay por 'You were never really here'

- Mejor película de la Semana de la Crítica: 'Makala', de Emmanuel Gras.

- Premio Cámara de Oro: 'Jeune femme', de Léonor Serraille.

- Premio FIPRESCI de la crítica: '120 battements par minute', de Robin Campillo.

- Mejor película en 'Un Certain Regard': 'Lerd (A Man of Integrity)', de Mohammad Rasoulof.

- Mejor cortometraje: 'Xiao Cheng Er Yue', de Qiu Yang.


Diane Kruger

jueves, 1 de junio de 2017

Smart Woman (Mujer inteligente) (1948) - (Director: Edward A. Blatt)



Título original: Smart Woman 

Año: 1948

Duración: 89 min.

País: Estados Unidos.

Director: Edward A. Blatt. 

Guion: Lou Morheim, Herbert H. Margolis, Alvah Bessie, Adela Rogers St. Johns.

Música: Louis Gruenberg.

Fotografía: Stanley Cortez (B&W)


Reparto:

Brian Aherne, Constance Bennett, Barry Sullivan, Michael O'Shea, James Gleason, Otto Kruger, Isobel Elsom, Richard Lyon, William H. O'Brien, Charles Lane, Selena Royle, Frank Mayo, Taylor Holmes, John Litel, Nita Hunter, Paul Bryar, Phil Arnold, Al Bridge, John Elliott, Iris Adrian, Jack Mower, Cliff Clark, Harry Strang, Willie Best.


Productora: Constance Bennett Productions.

Género:Drama.


Comentario:

La carrera de Constance Bennett, importante estrella del cine de los años 20/30, parecía estar en declive en la década de los cuarenta, que la vio apareciendo en películas B y papeles secundarios. En 1948,  estaba produciendo sus propias películas (también produjo Paris Underground en 1945). 



En "Smart Woman", Bennett es apoyada por un elenco fuerte, que incluye a Brian Aherne y Barry Sullivan, además de un importante grupo de actores como Otto Kruger o Selena Royle.

Como director, el polaco Edward A. Blatt (1903 – 1991), sin duda una enigmática personalidad que solo se responsabilizó de tres títulos, ("Between Two Worlds"  -1944-, que publiqué en este foro hace pocas fechas, "Escape in the Desert" -1945" y "Smart Woman", -1948- )  tras una previa y efímera –aunque más pródiga- andadura como director de diálogos.



El guión es inteligente, un vehículo sólido para Constance Bennett, y una película interesante en general, pero no fue lo suficientemente poderosa como para darle a su carrera un impulso. Después de esto, todo era roles de apoyo. Pero la película se puede recomendar fácilmente como un film brillante. 



Hay que resaltar la presencia en el guión de Alvah Bessie, novelista, periodista y guionista estadounidense que sufrió prisión (diez meses) y fue incluido en la lista negra por los responsables de los estudios cinematográficos por pertenecer al grupo conocido como los Diez de Hollywood.




Smart Woman 1948 
15 min.



Calificación: 3 de 6.

miércoles, 24 de mayo de 2017

Fallece Roger Moore.






El actor británico Roger Moore ha fallecido este martes en su residencia de Suiza a los 89 años de edad tras una corta batalla contra el cáncer, según han anunciado fuentes familiares a través de la red social Twitter. Moore, que llevaba tiempo alejado de la gran pantalla, era popularmente conocido por protagonizar al ladrón Simon Templar en la serie El Santo y ser el sucesor de Sean Connery en la piel del agente secreto con licencia para matar hasta en siete ocasiones.

“Con gran pesar, hemos de anunciar que nuestro amado padre, Sir Roger Moore, ha fallecido hoy en Suiza después de una corta pero valiente batalla contra el cáncer”, dice la nota familiar. “El amor que le rodeó en sus últimos días fue tan grande que no puede ser cuantificado únicamente en palabras”, reza el comunicado firmado por Deborah, Geoffrey y Christian Moore.

Considerado uno de los grandes galanes del cine británico de los años 60 y 70, Moore será recordado por películas como Vive y deja morir (1973), El hombre de la pistola de oro (1974), La espía que me amó (1977), Moonraker (1979), Sólo para sus ojos (1980), Octopussy (1983) y Panorama para matar (1985), esta última rodada cuando él tenía 58 años y en la que compartió reparto con Grace Jones. También fue el protagonista de la serie televisiva El Santo, en la que interpretó el personaje de Simon Templar entre 1962 y 1969.

miércoles, 17 de mayo de 2017

Quo vado? (Un italiano en Noruega) - (2016) - (Director: Gennaro Nunziante)



Un italiano en Noruega

Título original:  Quo vado?

Año: 2016

Duració: 85 min.

País: Italia.

Director: Gennaro Nunziante.

Guion: Gennaro Nunziante, Checco Zalone.

Música: Checco Zalone.

Fotografía: Francesco Di Giacomo.

Reparto:

Checco Zalone, Eleonora Giovanardi, Sonia Bergamasco, Maurizio Micheli, Lino Banfi, Massimiliano Montgomery, Angelica Napa, Adam Nour Marino, Fabio Casale.


Productora: Taodue Film.

Género: Comedia | Sátira


Sinopsis:


Narra las peripecias de un funcionario de una administración provincial, con quince años de servicio, que se dedica a la rutinaria pero cómoda tarea de expedir las licencias de caza y pesca. Vive feliz en casa de sus padres, mimado por su madre, y con una novia con la cual no tiene intención de casarse ni tener hijos. Pero su mundo se derrumba cuando el Estado decide eliminar las provincias. Antes que aceptar una indemnización y buscar otro trabajo, el protagonista acepta varios traslados a regiones remotas de Italia y finalmente incluso asume trasladarse a Noruega para trabajar como guardián de una estación científica italiana en el Polo Norte. (FILMAFFINITY)



Premios:

2016: David di Donatello: 3 nom. incluyendo Actriz secundaria (Bergamasco)




Comentario:


Y llega Checcho Zalone a España por vez primera, impulsado por la checchomania. Poca broma con el vendaval desatado en su tierra natal: Un italiano en Noruega convocó a 10 millones de espectadores y recaudó la descomunal cifra de 65 millones de euros, que junto a la taquilla obtenida por los tres títulos anteriores que ha protagonizado Zalone suman la friolera de 173 millones desde que estrenó el primero (Cado dalle nubi, 2009). Al vendaval le siguió la tempestad. Hacía tiempo que Italia no vivía un debate cultural e ideológico tan intenso con el cine nacional por tema como el que entablaron defensores y detractores de la cinta, periodistas de política y críticos, sociólogos y ciudadanos.




Es prueba de ello la riada de textos, comentarios, discusiones e, incluso, libros escritos por profesores universitarios, de títulos tan explicativos acerca del estado de la cuestión como “Quo chi? Di cosa ridiamo quando ridiamo di Checco Zalone” (¿De qué nos reímos cuando nos reímos de Checco Zalone?). Que si Un italiano en Noruega es un filme de derechas. Que si tira por la via renziana. Que si es un canto al pasotismo. Que si trasmite la imposibilidad de despegarse del berlusconismo sociológico o que sí, que la posibilidad existe y se demuestra. Que si ha dado en primera línea de flotación del establishment sociocultural. Que si es muy certero en su sátira contra los vicios nacionales. Que si no lo es tanto y, en el fondo, resulta ingenua, tontorrona. Que si ha engendrado una crisis entre los intelectuales de la izquierda porque muchos de ellos se han reído con ella. Que si ha dado un merecido bofetón a una cinematografía aquejada de enfermedades ya crónicas. Y varias opiniones contrapuestas más que se han ido vertiendo desde entonces.




Para que aquí nos hagamos una idea, ¿quién es Checcho Zalone? El pullés Luca Medeci, cabaretero y músico especializado en hacer imitaciones hilarantes, le dio ese nombre a su particular personaje cómico, y con él se sitúo en primeria línea del programa Zelig, el buque insignia en la televisión para los comediantes italianos. Parodia de los cantantes neomelódicos napolitanos, las anécdotas de este individuo a menudo lo pintaban como víctima de la sociedad, aunque al final acababan revelando que él ni mucho menos era trigo limpio. Más tarde, Medici trasladó al cine a Zalone y sus variaciones haciendo equipo con el director Gennaro Nunziante y el productor Pietro Valsecchi. El éxito de la operación, ya se ha comprobado. ¿Y qué cuenta Un italiano en Noruega? Pues la serie de aventuras y desventuras que corre el personaje Zalone en versión funcionario parasitario de la administración provincial, cuando las reformas gubernamentales hacen peligrar una plácida existencia basada en tocarse las narices y recibir toda clase de “detallitos” que le entregan los ciudadanos a la espera de los certificados que él sella. Con tal de no perder il posto fisso, recorrerá el país de punta a punta, hasta que el ministerio lo traslada al extranjero.




¿Qué tiene entonces el largometraje para haber desatado tantas pasiones y rechazos? Veamos. Medici es buen actor cómico, mantiene bien el pulso de la sátira y maneja con soltura el humor popular y la incorrección. Percibimos que, junto a su director y coguionista, ha trabajado a fondo la comicidad en todas y cada una de las escenas, una comicidad que funciona dentro de su registro. E incluso, la monotonía general por la que se caracteriza la actuación de Medici/Zalone aporta en lugar de perjudicar. Respecto a la escritura global de la historia y a la realización de Nunziante solo se puede mencionar lo poco ambiciosas que resultan: hay tanto esquematismo y tan poco fuste que, después de media hora, son los chistes el único vector que sostiene la función. Y respecto a su contenido, el conjunto gira en torno a la exposición sin descanso de los vicios y mezquindades del italiano medio, dejando el espejo dirigido hacia nuestros vecinos. Los juicios negativos que se dan a la mayoría de esos comportamientos parecen bastante claros.




El hecho es que los italianos se han reído, muchísimo y conscientemente, de sí mismos. Un italiano en Noruega resulta un escurridizo artefacto que termina descolocando, incluso a los firmes detractores. No es tan fácil despachar una opinión, ni positiva ni negativa, así de primeras. Enunciados como “en Italia no seremos civilizados, pero sí educados”, oído en la escena del supermercado donde Zalone discute con una súbdita noruega que lleva un carro hasta los topes porque ella no le ha cedido el paso en la cola, denotan una profundidad de análisis en la italianidad que permite interpretaciones nada complacientes. (Por Santiago Alonso en Insertos Revista de cine)


Trailer:



Calificación: 2 de 6.

miércoles, 10 de mayo de 2017

Harrison Ford y Ryan Gosling, en "Blade Runner 2049"



Harrison Ford y Ryan Gosling, en "Blade Runner 2049"


Blade Runner 2049 tiene nuevo trailer, un desglose típico de las campañas publicitarias de Hollywood y más cuando una cinta genera tantas expectativas como la de Denis Villenueve. El francés estuvo presente en un panel para presentar esas nuevas imágenes y conversar con sus dos protagonistas, Harrison Ford y Ryan Gosling, la vieja y la nueva generación de la saga.

La charla, retransmitida en vivo por Facebook, fue la antesala del nuevo trailer, con escenas entre ambos, muchas dosis de acción y un importante despliegue de la estética futurista y neo-noir que dejó huella a través de la cinta original de 1982 de Ridley Scott.

Ford, que se vuelve a meter en la piel del ex policía Rick Deckard, dijo que el rodaje había sido más intenso de lo esperado, haciendo referencia a sus escenas junto a Gosling, que interpreta al Oficial K de la policía de Los Ángeles en un futuro distópico.

"Fue una escena que transpira historia entre la última vez que viste al personaje y cómo lo ves ahora", explicó el veterano actor. "Fue inesperadamente profundo, profundamente emocional y muy rico".
Es una opción a la que siempre estuvo abierto después de haber dicho que sí a hacer de Indiana Jones y de Han Solo de nuevo. En este caso, volvió a atribuir su decisión al guión, que le resultó "fascinante". "El personaje está interconectado con la historia de una forma que me intrigó. Existe un contexto emocional muy fuerte", añadió.

En cuanto a Gosling, el elegido por Villenueve para la secuela, indicó que fue una experiencia sobrecogedora por verse inmerso "en un universo en el que crecí viendo e imaginando. El truco para mí fue no dejarme impresionar por ello en cámara porque se suponía que iba a ser mi realidad diaria. Pero cuando entré en el set me di cuenta de la magnitud del proyecto en el que me estaba embarcando".

La cinta de Villenueve, que contará además con Jared Leto, Edward James Olmos, Robin Wright y la hispanocubana Ana de Armas, se estrenará el 6 de octubre. (Publicado en El Mundo)


Trailer: 





martes, 2 de mayo de 2017

domingo, 23 de abril de 2017

The Girl Who Had Everything (La chica que tenía todo) - (1953) - (Director: Richard Thorpe)


Título original: The Girl Who Had Everything

Año: 1953

Duración: 69 min.

País: Estados Unidos.

Director: Richard Thorpe.

Guion: Art Cohn, Willard Mack (Novela: Adela Rogers St. Johns)

Música: André Previn.

Fotografía: Paul Vogel (B&W)

Reparto:


Elizabeth Taylor, Fernando Lamas, William Powell, Gig Young, James Whitmore, Robert Burton, Bill Walker.


Productora: Metro-Goldwyn-Mayer (MGM)

Género: Drama .


Sinopsis:


Jean es hija de un prestigioso abogado que se enamora de Victor, uno de los clientes de su padre. El acusado es un personaje misterioso que tiene extrañas amistades. El abogado quiere alejar a su hija de esa relación pero ella, que está algo consentida, insiste en continuar con él, cosa que le traerá problemas....




Comentario:


Basado en la película de 1931, "A Free Soul", que protagonizó Norma Shearer, Clark Gable y Lionel Barrymore (en los papeles interpretados por Taylor, Lamas y Powell en esta versión). 



Taylor estaba embarazada de su primer hijo durante el rodaje de "The Girl Who Had Everythingy", el programa de rodaje fue hábilmente reorganizado para que sus escenas más reveladoras pudieran ser filmadas antes de que su embarazo fuera demasiado obvio. Ésta era también la última película de Powell para MGM, el estudio donde él había hecho la mayor parte de sus mejores trabajos.



Elizabeth Taylor había hecho la transición de estrella niña a estrella adulta en 1951 “Un lugar al sol”. Sus siguientes películas para MGM fueron más discretas, y “The Girl Who Had Everything” (La chica que tenía todo) no es ciertamente un punto alto en su carrera, pero no tan floja como la crítica en su día hizo creer.




También es notable por ser la película final de William Powell en el estudio, y de hecho una de sus últimas interpretaciones.



Fernando Lamas es adecuado como Raimondi. Gig Young interpreta al ex novio de Jean. William Powell tenía 61 años, pero el carisma y el encanto seguían ahí y Taylor, de 21 años de edad, está muy bien en este tipo de papel.



Adecuado entretenimiento, vale la pena ver por las actuaciones de William Powell y Elizabeth Taylor, y por la oportunidad de ver a Taylor impresionantemente hermosa (y el uso de algunas prendas realmente impresionantes).



Esta no es una gran película, pero Powell y Taylor le dan un toque de clase. Da la sensación de una película B con estrellas de cine A.


Una escena:



Calificación: 3 de 6.


martes, 11 de abril de 2017

Clive of India (Clive de la India) - (1935) - (Director: Richard Boleslawski)



Título original: Clive of India

Título en español: Clive de la India

Año: 1935

Duración: 89 min.

País: Estados Unidos.

Director: Richard Boleslawski.

Guion: W.P. Lipscomb, R.J. Minney (Novela: R.J. Minney; Obra: W.P. Lipscomb, R.J. Minney)

Música: Alfred Newman.

Fotografía: Peverell Marley

Reparto:

Ronald Colman, Loretta Young, Colin Clive, Francis Lister, C. Aubrey Smith, Cesar Romero, Montagu Love, Lumsden Hare, Ferdinand Munier, Gilbert Emery, Leo G. Carroll, Mischa Auer, John Carradine, Ian Wolfe.

Productor:20th Century Pictures.

Género: Aventuras.


Sinopsis:

A mediados de 1700 la empresa East India tiene el poder del comercio en el subcontinente, con las bendiciones del gobierno británico. Un empleado de la compañía, Robert Clive, se siente frustrado por su falta de avance... Biografía de Robert Clive, un oscuro funcionario cuya actuación resultó decisiva para el dominio británico en la Indias.



Comentario:

Su acción tiene lugar nada menos que en la India del siglo XVIII, cuando el ejército británico tuvo que lidiar terribles batallas contra los rebeldes. Su protagonista es el oficial Robert Clive, que es enviado a un regimiento encuadrado en una peligrosa región y cuyos acontecimientos arruinarán su vida y su matrimonio. Los sucesos que narra ocurrieron realmente en 1756 y fueron conocidos como "El agujero negro de Calcuta" cuando grupos de hindúes tomaron el Fuerte William capturando a casi 300 prisioneros británicos, de los que sólo sobrevivieron la mitad.



También se comentó que la caída del Fuerte había sido una maniobra publicitaria del gobierno de Su Majestad para demostrar la crueldad de los indígenas. 



Producida en 1934, Clive de la India fue una de las primeras producciones de la 20th Century Pictures, creada por Darryl F. Zanuck tras marcharse de la Warner Bros., el mismo año en que rodaba otras de las grandes superproducciones del momento, "Los miserables". Ambas dirigidas por Richard Boleslawski, alumno de Stanislavski y uno de los introductores en Estados Unidos del famoso método interpretativo, supusieron un enorme éxito para el productor gracias a la conexión con el público del momento, que demandaba películas de ese tipo.



Clive de la India, además, está interpretada por dos de los actores que en aquel momento se encontraban en lo más alto de su carrera, Ronald Colman y Loretta Young, actriz considerada en esos momentos como la reina del cine de época del estudio. Ambos encontraron en la película sendos papeles de lucimiento gracias a unos personajes perfectamente perfilados y llenos de matices y desarrollo dramático.



Además, estamos ante una película que se inscribe a la perfección, siendo uno de los mejores y más perfectos ejemplos, dentro del ciclo de cine colonial de los años treinta que todos los estudios abordaron, cuidando no solo el carácter melodramático y romántico, sino también apostando por la acción y la aventura, en una combinación perfecta gracias a una realización por parte de Boleslawski. Una película que contiene la esencia del cine clásico en su equilibrada comunión de elementos de varios géneros. (Publicado en HispaShare)



Película:



Calificación: 2 de 6.

jueves, 6 de abril de 2017

martes, 4 de abril de 2017

Estrellas del cine: Cary Grant y Fran Capra.


Cary Grant y Fran Capra durante el rodaje de "Arsénico por compasión", 1944.

Entrevista con François Ozon





Entrevista con François Ozon

 
Reivindicado desde principios de los 2000 como uno de los autores franceses más prometedores del nuevo siglo, el nombre de François Ozon (París, 1967) es hoy una referencia clave en el panorama europeo. El bombazo de En la casa (2012), Concha de Oro en San Sebastián, ratificó la energía creativa de un cineasta con el nada frecuente don de alternar entre el más enloquecido humor vitriólico y un estilo de drama de corte casi ascético. A la segunda categoría pertenece Frantz, su nuevo trabajo, la historia de un soldado francés que viaja a Alemania al término de la I Guerra Mundial para presentar sus respetos a la prometida de un alemán caído en el frente, aparentemente amigo suyo. Una película que recoge nada menos que el testigo de todo un Ernst Lubitsch, director en 1932 de una versión de la historia, Remordimiento.

«No conocía la película de Lubitsch cuando empecé a escribir Frantz», se disculpa Ozon al arrancar la rueda de prensa, en los cines Golem de Madrid. «Descubrí la obra original de Maurice Rostand [El hombre que yo maté, 1930] gracias a un amigo, y me emocionó mucho la historia, tanto que me lancé a hacer un tratamiento sin saber que ya existía otra película previa. Reconozco que me quedé un poco desolado tras saberlo, porque hacer algo nuevo y que destacase se volvía muy difícil siendo la otra, por si fuera poco, de Lubitsch. Pero al verla me calmé y me di cuenta de que sí podía seguir. La película de Lubitsch es fiel a la obra de Rostand, y ambos cuentan la historia desde el punto de vista francés, pero a mí el que me interesaba era el alemán. Así que no se trataba en absoluto de lo mismo».


Con una gran acogida en Venecia y San Sebastián, muchos críticos ven en esta película un punto de inflexión y un nuevo grado de madurez en la obra de Ozon. Cosa que él se apresura a negar tajantemente. «Sé que la larga tradición de grandes directores franceses de la Nouvelle Vague lleva aparejada una especie de progresión analítica y de autoexploración, pero no es mi caso. Me limito a abordar lo que me surge en cada momento». En lo que sí parece fijarse de la Nouvelle Vague es en su capacidad para producir películas en serie, recordando a quien fue su maestro en la escuela de cinematografía, Éric Rohmer. «¡Era un tacaño de primera!», espeta entre risas. «Ibas a sus clases esperando que te ilustrara con teorías sobre el cine, sobre cómo lograr la verdad a través de la cámara, ¡y de lo que te hablaba era de tiendas de París donde podías comprar alfombras a muy buen precio! Toda la gente de la Nouvelle Vague tenía el ojo puesto en cuestiones de producción, y en eso mismo me empleé yo desde mis primeros cortometrajes. Todas mis películas son muy rentables».


En Frantz, François Ozon ha podido contar con un poco más de su presupuesto habitual gracias a una financiación compartida con Alemania, donde se rodó la película. «Tuvimos esa suerte porque a los alemanes les gustaba mucho la idea, e incluso se sentían halagados de que un francés quisiera rodar algo así, desde el lado de ellos. Están acostumbrados a ser siempre los malos, los nazis». Por supuesto, a él no se le escapan las resonancias políticas que esta historia de entendimiento entre un francés y una alemana adquiere en el año 2016, definiendo su película como «europeísta». «No hay que olvidar que la Unión Europea fue creada por Francia y Alemania, los dos grandes países del continente, para evitar que otro conflicto de estas características se repitiese, y sí pensé que podía haber ecos con lo que está ocurriendo hoy día: el ascenso de los nacionalismos, el resurgimiento del miedo al extranjero… También me interesaba mostrar cómo dos pueblos diferentes y rivales podían encontrar un nexo de unión a través de la cultura. Aquí, por ejemplo, con las referencias a Manet o a Verlaine». 

 

QUIERO SER UNA CHICA OZON

La jovencísima Paula Beer es la protagonista de esta película, en lo que Ozon relata como un flechazo instantáneo. «Le dije a la directora de casting, medio en broma, que me buscara a alguien como Romy Schneider. Y un día me encuentro con Paula Beer, impecable, fantástica. ¡Pero morena! Pierre Niney [su compañero de reparto] también lo era, y por eso prefería que la actriz fuese rubia, pero probamos a teñirla y no funcionaba. Finalmente me rendí, era la persona ideal para el papel». Con tan solo 21 años, Beer se une a la larga lista de figuras femeninas que han poblado la obra del director hasta la fecha. «Ciertamente me interesan más los personajes femeninos, tengo la impresión de que reflexionan más que los hombres, de quienes se espera una actitud más dinámica, de acción. También es más habitual encontrar a mujeres heridas que a hombres víctimas. Prefiero seguir a estos personajes que buscan un objetivo sin seguir un trayecto directo y claro, como sí seguiría un hombre, enfrentándose a más dificultades».

De sus constantes temáticas, el autor francés asegura sentirse «inconsciente». «Como todo el mundo, tengo obsesiones y las reflejo, no es algo deliberado. De hecho, solo me percato de ellas hablando con vosotros [los periodistas], por las preguntas que me hacéis». En su nueva película, un motivo sobre el que vuelve es el del duelo por la muerte del ser amado. «Es verdad que me interesa. En una de mis primeras películas, Bajo la arena [2000], contaba la historia de una mujer que no era capaz de superar la pérdida de su marido porque no sabía dónde estaba. En Frantz, quería narrar dos maneras de lidiar con una desaparición: por un lado, tampoco hay cadáver porque no han podido repatriarlo, y por otro, se ha manifestado un cuerpo diferente como producto de esta desaparición, el del soldado francés que viaja a conocer a Anna [el personaje de Paula Beer]. Es decir, se ha dado una suplantación».

Sobre una posible invitación a rodar en España, tras haberse basado en una obra de Juan Mayorga para hacer En la casa, Ozon tira balones fuera. «Hablo francés, inglés y alemán, así que puedo dirigir con soltura en esos idiomas, pero no sé nada de español, y me resulta muy extraño tener que comunicarme con los actores a través de intermediarios. Además… me parece que los actores y actrices españoles son como muy sexuales cuando actúan». En concreto, el cineasta se refiere muy particularmente a una impresión suya respecto a nuestro idioma: «Cuando oigo mis películas dobladas al español, me parece que no paran de hablar de sexo», asevera, entre las carcajadas de los periodistas. En conclusión: «¡Frantz va a quedar muy rara!». Por suerte para quienes compartan esta fobia erotizante del castellano, la película se ha estrenado también en versión original subtitulada.
(Publicada por Jaime Lorite en la Revista de Cine, Insertos)

miércoles, 22 de marzo de 2017

High Wall (Muro de Tinieblas) - (1947) - (Director: Curtis Bernhard)t


 
Título original: High Wall

Título español: Muro de Tinieblas

Año: 1947

Duración: 95 min.

País: Estados Unidos.

Director: Curtis Bernhardt.

Guion: Sydney Boehm, Lester Cole (Historia: Alan R. Clark, Bradbury Foote)

Música: Bronislau Kaper.

Fotografía: Paul Vogel (B&W)

Reparto:

Robert Taylor, Audrey Totter, Herbert Marshall, Dorothy Patrick, H.B. Warner, Warner Anderson, Moroni Olsen, John Ridgely, Morris Ankrum, Elisabeth Risdon, Vince Barnett, Jonathan Hale.


Productora: Metro-Goldwyn-Mayer.

Género: Drama. Cine negro.


Sinopsis:

 
Un ex piloto del ejército, Robert Taylor, es acusado del asesinato de su esposa. Taylor sufre apagones mentales periódicos que confunden a su memoria, y no está tan seguro de su propia inocencia. Cuando se le ofrece una operación de cerebro, Taylor se niega, sabiendo que si se demuestra su sano juicio será ejecutado por asesinato. En su lugar, opta por el confinamiento en una institución psiquiátrica de alta seguridad.






Comentario:

“Muro de tinieblas” es uno de los mejores trabajos del alemán establecido en Hollywood Curtis Bernhardt, un hombre de cine especialmente dotado para llevar a cabo thrillers y películas en las que estuviera presente un fuerte componente psicoanalítico, y en el que se encontraran con facilidad ecos del expresionismo alemán. Un director que cuenta con una filmografía considerable, aunque por lo general casi imposible de contemplar, con películas tan interesantes como "Possessed" (El amor que mata) con una formidable Joan Crawford, “Conflict” (Retorno al abismo) con nuestro admirado Humphrey Bogart, o la película que hoy nos ocupa, “High Wall” (Muro de tinieblas).

 




Nos encontramos ante un excelente y atmosférico thriller psicológico, realizado en el momento en que Hollywood pareció haber descubierto el psicoanálisis, y donde se ilustra la historia de un militar que con la ayuda de una psiquiatra intentará descubrir que es inocente del crimen que creía haber cometido. La narración es sólida y cuenta con las convenciones típicas del cine negro y ciertas técnicas del expresionismo (como el uso de las sombras y la cámara subjetiva), llegando a poseer en su conjunto una atmósfera ciertamente inquietante.


 



La película cuenta con un impecable y sobrio trabajo de Robert Taylor usando bien su estilo ambivalente como torturado héroe, acompañado de una genial composición del gran Herbert Marshall como villano sibilino e imperturbable. También reseñable el trabajo de Audrey Totter, por alguna razón que se me escapa el trabajo que desarrolló esta talentosa actriz en los años 40 ha sido prácticamente ignorado, sobre todo en lo que se refiere a su participación en estupendas películas de "cine negro"; ella ha creado varios personajes memorables como los que nos ofreció en “La dama del lago”, “Tensión”, “El cartero siempre llama dos veces” o “Sin sombra de sospecha”.


 



Un sólido thriller psicológico, poco reconocido en el momento de su estreno, pero que está preparado para entrar en el olimpo de las maravillosas películas que nos ofreció el cine negro clásico americano. (Publicado por Mani en Filmaffinity)






Calificación: 4 de 6.